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Interesantísimo informe redactado el 26.12.1944 por el comandante del Sturmpanzer-Abteilung 219 y dirigido al Armeegruppe Balck (AOK 6) donde se recogen las experiencias de este batallón con sus Sturmpanzer (Sd.Kfz. 166) durante las operaciones en Hungría.

Nota:
Este batallón había sido creado en Septiembre de 1944 en base a los restos de la Sturmgeschütz-Brigade 237, brigada de cañones de asalto que entre Agosto de 1943 y Julio de 1944 había logrado destruir más de 400 carros de combate soviéticos. En Septiembre de 1944 el comandante del recien creado Stupa.Abt. 219 solicitaría una equipación mixta con Jagdpanzer IV y Sturmpanzer, solicitación que sería rechazada. En Enero de 1945, tras los reveses sufridos por el batallón y los gravísimos problemas técnicos sufridos por el Sturmpanzer, su comandante reclamaría de nuevo la equipación con Jagdpanzer IV, siendo esta petición nuevamente rechazada.

O.U., 26.12.1944

Sturmpanzer-Abteilung 219
Br.B.Nr. 151/44 geh.







Informe sobre las operaciones del 'Sturmpanzer-Abteilung 219' en el periódo 09.12. - 27.12.1944





Introducción:

Entre el 17.09. y el 03.12.44 y especialmente en St. Martin en Eslovaquia, el Batallón dispuso de suficiente tiempo para instruir a las tripulaciones y familiarizarlas táctica y tecnicamente con el nuevo equipo.

Al recibir la orden de traslado al frente y desde un punto de vista meramente táctico el Batallón se sabía seguro de poder asumir con éxito las futuras misiones que le iban a ser asignadas.


  1. Empleo táctico.

    El Batallón fué descargado el 09.12.1944 en Kisber (al sur de Komaron, Hungría) y tuvo que recorrer un trayecto de 60 Km hasta alcanzar la zona de operaciones.


    1. Subordinación.

      Mientras el Batallón fué empleado en combate este fué subordinado a unidades acorazadas pero sin ser incorporado a los grupos acorazados. Con la motivación de carácter general de que se trataba de un armamento pesado muy efectivo el Batallón fué empleado en el ataque y la defensa al estilo de las unidades de cañones de asalto sin el apoyo de otros vehículos acorazados. En un caso el Batallón fué subordinado por un largo periódo de tiempo al grupo divisionário húngaro Kesseoe asumiendo misiones de defensa y contraataque.

    2. Empleo en el marco de las subordinaciones.

      En el marco de la 8. Pz.Div. el Batallón fué empleado por compañías en la carretera Stuhlweisenburg - Budapest en localidades muy próximas a la primera línea en colaboración con unidades de infantería de la 271. Volks-Gren.Div. así como del Grupo Kesseoe, unidades que a pesar de haber sido informadas sobre las peculiaridades del arma, vieron en el Sturmpanzer lo que su denominación define para el que no lo conoce, exigiendo del él lo mismo que de un cañón de asalto y denominándolo como tal en repetidas ocasiones.

      Todas las exigencias de la infantería, tambien falsas alarmas, tuvieron que cumplirse inmediatamente pues la primera línea, debido a su insuficiente ocupación con infantería así como a la pobre calidad de los soldados podía ser calificada de todo menos de estable. Debido a la retirada de diferentes batallones así como a las perdidas diárias en un caso la primera línea sufrió una dilatación de unas proporciones hasta ese momento totalmente desconocidas para el Batallón a lo largo de todas sus operaciones en el este.

      El mantener a las compañías tan cerca de la primera línea, sin contemplaciones frente las bajas provocadas por el fuego de artillería y lanzagranadas, se realizó por un lado para reforzar directamente a la infantería, por el otro lado para evitar bajas por motivos tecnicos y que los días anteriores se habían sufrido en proporciones horribles tras cortas marchas en forma de averías de las transmisiones de tracción laterales así como roturas de las bandas de freno (véase más abajo).

      En el marco de contraofensivas así como planeados contragolpes el comandante y sus jefes tuvieron que emplear los Sturmpanzer y cañones de asalto, en la mayoría de casos por delante de la infantería pues de lo contrario esta no se consideraba capacitada para cumplir con su misión. El mero apoyo con fuego artillero concentrado era considerado por la infantería como insuficiente y exigía el empleo de los vehículos acorazados como carros de combate. A pesar de haber sido la infantería anteriormente informada sobre los especiales principios operacionales de los Sturmpanzer este hecho les ha importado bien poco.

      No ha ocurrido una vez sinó ha sido la regla general que los Sturmpanzer han alcanzado el objetivo del ataque y la infantería que les seguía de una forma muy titubeante no se ha unido a ellos hasta que se les ha confirmado que la zona estaba totalmente libre de enemigos, ocupando entonces nuestra infantería la posición para abandonarla y entregarsela a los rusos tras el primer contraataque.

      Como protección de los vehículos acorazados en unos pocos casos se ha asignado a las compañías cañones anticarro remolcados, armas que por un lado son muy delicadas y ademas ahí donde se desenvuelven los Sturmpanzer estas necesariamente no pueden actuar. Es decir, la protección de los Sturmpanzer frente carros de combate ha sido en la práctica nula. Los carros de combate disponibles en las divisiones acorazadas han sido empleados en el marco de los grupos acorazados para misiones de mayor importancia.


    3. Distancias de disparo y efectos.

      Debido a los motivos enumerados anteriormente así como a las operaciones, en la práctica llevadas a cabo al estilo de cañones de asalto, las distancias de tiro han sido a partir de los 30 metros. Los efectos contra la infantería, en el caso de lograr alcanzar el objetivo con el primer disparo, han sido terribles, especialmente mediante fuego concentrado, y moralmente un éxito.

      En el combate contra cañones anticarro el Sturmpanzer es muy inferior debido a su lenta cadencia de fuego, la curvada trayectória y el correspondiente largo vuelo del proyectíl así como a la necesidad de realizar varios disparos hasta lograr hacer blanco. Aún y así gracias a la habilidad de las tripulaciones de Sturmpanzer se han logrado éxitos en el combate de cañones anticarro, si bien mediante cañones de asalto se hubieran logrado igual pero con menores dificultades y con mayor rapidez.

      En el combate contra carros de combate se dán las mismas circunstancias que en el combate contra cañones anticarro. Debido a las altas bajas provocadas por defectos técnicos el ataque concentrado de carros de combate no ha sido posible y por lo tanto un sólo Sturmpanzer ha tenido que enfrentarse a ellos. Se ha logrado destruir dos carros de combate a una distancia de 2000 metros con la sexta carga gracias a impactos fortuitos en sus blindajes traseros; en cambio en el combate de dos carros de combate que se encontraban protegidos detrás de arboles a una distancia de 1200 metros con la segunda carga no se logró alcanzarlos de lleno tras haber realizado 22 disparos; el disparar con la sexta carga tampoco tuvo éxito pues las granadas se enredaron en los arboles frente a los vehículos. No se pudo confirmar ningún efecto sobre los carros de combate enemigos.


    4. Conclusiones.

      A pesar de las repetidas indicaciones sobre las especiales características operacionales de los Sturmpanzer estas solamente han sido tenidas en cuenta en cuanto han sido empleados unicamente en carreteras y caminos. En referencia al apoyo de otras armas debe constatarse que en combate el Sturmpanzer siempre se ha encontrado solo y ha tenido que asumir misiones própias de carros de combate y cañones de asalto. Los Sturmpanzer han sido empleados, como había sido planeado, en el marco de un grupo acorazado una única vez, asumiendo la protección contra cañones anticarro mediante fuego concentrado desde la tercera ola (en la primera ola se encontraban los carros de combate, en la segunda las unidades de vehículos semiorugas).

  2. Aspecto técnico de las operaciones.

    En el transcurso de la larga instrucción se otorgó una especial importancia al reciclaje de los conductores que habían conducido los ultimos años cañones de asalto así como a su familiarización con el equipo y muy especialmente en lo referente al manejo de la dirección y la realización de cambios de dirección sobre carretera y campo y través, reparación y mantenimiento. En lo referente a este aspecto el Batallón fué trasladado al frente con la positiva sensación de haber hecho todo lo posible durante la instrucción de los en sí ya buenos conductores.

    A pesar de todo se han sufrido averías técnicas y bajas tácticas en proporciones que han superado en creces lo que se podía esperar. Pequeñas marchas de 2 Km, en ocasiones distancias menores, sobre buena carretera helada y a muy baja velocidad de marcha han provocado averías que han supuesto la directa baja total del vehículo acorazado para las previstas operaciones. Este ha sido el principal motivo por el que el comandante se ha visto obligado a establecer las zonas de preparación de las compañías lo más cerca posible a la zona de operaciones ó bien de la primera línea. Es decir, unicamente por motivos tecnicos así como para aumentar la posibilidad de actuar rapidamente en el lugar necesario, se ha tenido que ignorar el principio de estacionar los vehículos acorazados en una zona retrasada de nuestra defensa para la realización de contragolpes. Aún y así el Batallón ha tenido relativamente suerte pues a pesar de haber sufrido constatemente el bombardeo con armas de gran calibre solamente ha sufrido una baja temporal por impacto directo de lanzagranadas.


    1. Averías sufridas.

      El batallón ha sufrido entre el 09.12. y el 27.12. en 28 Sturmpanzer las siguientes averías:

      • En 16 ocasiones averías en las transmisiones de tracción laterales.
      • En 4 ocasiones averías en los engranajes epicicloidales.
      • En 12 ocasiones rotura de las bandas de freno
      • En 3 ocasiones cizallamiento de los pernos de la carcasa de freno
      • En 10 ocasiones cizallamiento del perno superior de la plancha de la carcasa de freno
      • En 4 ocasiones rotura del perno del carro de freno del freno de dirección
      • En 6 ocasiones rotura de las articulaciones de disco de polea
      • En 3 ocasiones averías del motor
      • En 2 ocasiones averías de la caja de cambios
      • En 20 ocasiones rotura de palancas del sistema de rodadura
      • En 6 ocasiones avería en los ejes de tracción de los ventiladores y de sus discos elásticos
      • En 2 ocasiones rotura de la polea de correa
      • En 2 ocasiones avería del aternador
      • En 1 ocasión fuga en el depósito de combustible
      Esto supone en el periódo del que se informa un total de 91 reparaciones en 28 vehículos acorazados. Adicionalmente deberían contabilizarse las reparaciones realizadas y no comunicadas por los grupos de mantenimiento. La reparación de estas 91 averías ha tenido que ser llevadas a cabo por personal própio con el apoyo de talleres de otras unidades pues nosotros no disponemos de taller. Bajas tácticas sufridas: 1 pérdida por impacto directo de lanzagranadas en la parte trasera y 1 pérdida por impacto de proyectíl disparado por cañón anticarro contra la cúpula del comandante.


    2. Los motivos de estas averías residen casi exclusivamente en el hecho de que la casamata es demasiado pesada para el chásis del Panzer IV y que la sobrecarga delantera conduce a que la tracción no soporte la más mínima sobrecarga, como demuestran las averías sufridas en terreno firme sin haber marchado anteriormente campo a través. Tambien se ha constatado en mi Batallón que las averías en el sistema de tracción no se limitan a las averías comunes sino que se expanden a la totalidad del sistema de rodadura que, junto a la potencia del motor, son insuficientes para mover el peso del vehículo. Modificaciones de componentes individuales no pueden suponer una mejora general. El Sturmpanzer no se convertirá en un vehículo acorazado hasta que sea equipado con un chásis capaz realmente de soportar su peso. Todas las modificaciones previstas no pueden ser consideradas siquiera como soluciones de emergencia y por lo tanto no se proponen. Las cifras expuestas más arriba demuestran claramente que el chásis del Sturmpanzer no cumple con los requisitos establecidos. Este hecho no debería merecer ninguna aclaración si se tiene en cuenta que este chásis fué originariamente diseñado para una carga de entre 17 y 19 toneladas y que en base a la experiencia debe considerarse como insuficiente incluso para el cazacarros sobre chásis IV (cañón de asalto). El Sturmpanzer dispone de un peso operativo (incluido combustible, munición y tripulación) de 29 toneladas.

      Para lograr mejorar el Sturmpazer este debería ser equipado por ejemplo con el chásis del Panzer V.


    3. La movilidad campo a través del Sturmpanzer es debido a la sobrecarga del chásis y a la insuficiente potencia del motor necesariamente mala. Durante el periódo del barro en el frente al oeste de Budapest el Sturmpanzer no ha podido abandonar las carreteras pues eso le hubiera condenado a quedar inmediatamente totalmente inmovilizado. En el periódo del hielo el Sturmpanzer puede abandonar las carreteras sin peligro a quedar inmovilizado pero solamente puede moverse campo a través a muy lenta velocidad.


    4. La cadena del vehículo acorazado sufre un rápido y fuerte desgaste debido a la sobrecarga delantera así como al empleo de ruedas de metal amortiguadas con goma. Se forman fisuras en los nervios de los eslabones de la cadena y posteriormente estos se rompen. La vida útil de la cadena se sitúa en un máximo de 500 Km.


    5. Situación de recambios y dificultades de reparación.

      Dificultades especiales en la reparación de averías provocadas por ejemplo por la imposibilidad de localizar ni una sola transmisión de tracción lateral de Panzer IV en ningún taller, escuadra de recambios. Incluso la intervención de los departamentos pertinentes no han logrado resolver el problema debido a la escasez de estos componentes.

      La reparación de vehículos averiados solamente ha podido llevarse a cabo desmontando las piezas necesarias de otros vehículos no operativos. Los restos de los vehículos no operativos han sido asignados a los departamentos de mantenimiento del Heeresgruppe para así no sobrecargar nuestros própios medios de remolque. Debido a este proceder, teniendo en cuenta las bajas totales enumeradas más arriba y contabilizando los vehículos averiados que actualmente se encuentran en reparación, la previsible equipación del Batallón se limitará a 8 Sturmpanzer. La posibilidad de reparar otros 4 Sturmpanzer con medios locales todavía no puede ser confirmada.

  3. Armamento y munición.

    Tras el disparo de aproximadamente 1500 granadas en algunos vehículos se han detectado grandes fugas en la cuña de cierre. Tras la ignición del cartucho se producen llamaradas laterales que obligan a los oficiales de dirección, radiotelegrafistas y cargadores a abandonar sus posiciones para evitar quemaduras. El motivo es el mal sellado de los cartuchos.

    El disparo eléctrico ha fallado en muchas ocasiones, el disparo de emergencia tras la realización de unos pocos disparos tambien. El Batallón es de la opinión que el motivo debe buscarse en la pérdida de fuerza debido al incorrecto tendido de los cables. El típico motivo atribuido a la suciedad debe ser rechazado pues se trata de suboficiales con muchos años de experiencia con sistemas de disparo eléctrico.


    Munición.

    La munición de carga hueca no cumple con los requisitos necesarios. Casi cada segundo proyectíl no ha detonado.

    La munición de alto explosivo posee unos efectos excepcionales contra infantería y objetivos vivos. Por media cada octavo proyectíl no ha detonado, tanto con los detonadores Kz.Az.1 como con los s.I.Gr.Z.23.

    Un acontecimiento ha tenido consecuencias extraordinariamente desastrosas para la motivación de las tripulaciones y es el hecho de que en tres ocasiones en el transcurso de cinco días granadas de alto explosivo han detonado en el tubo justo tras la ignición del cartucho. El Batallón ha perdido por este motivo tres tripulaciones completas: 4 suboficiales y 8 soldados han muerto, 1 oficial y 2 suboficiales (comandantes) han resultado muy gravemente heridos. De los 12 muertos solamente han podido ser recuperados 4 cuerpos. Los cuerpos de los restantes muertos no han podido ser localizados ó bien han sido tan seriamente mutilados por la impresionante detonación que ha sido imposible recuperar sus restos de los vehículos. El interior de estos vehículos incluidos los obúses resultaron totalmente destruidos y el resto de componentes de la tracción tan seriamente dañados que una recuperación de los vehículos, simplemente por la situación táctica, era imposible.

    El motivo exacto de estas detonaciones en los tubos no puede determinarse pues todos los cargadores han muerto. En base a las observaciones realizadas debe de partirse de la premisa que en el momento de la detonación los proyectiles todavía no se habían movido en el tubo. La recuperación de munición de los vehículos afectados con el objetivo de investigar las posibles causas, al igual que la recuperación de los vehículos, no ha sido posible.

    Debido a estos tres sucesos la confianza de las tripulaciones en los efectos del arma y de su munición ha sido sacudida en sus cimientos y de hecho practicamente nadie se atreve a disparar el obús por el miedo a ser victima de su própio arma. Esto no significa en ningún caso que los hombres sean cobardes y que no quieran volver a combatir. Al revés, en la época en la que el Batallón estaba todavía equipado con cañones de asalto he cumplido con estos hombres todo tipo de misiones imposibles frente a una resistencia del enemigo muy superior a la que hemos vivido en los ultimos días. La muerte por efectos del enemigo la puede aceptar cualquiera, al fin y al cabo estamos en guerra, en cambio el morir por tu própia arma es algo que no todos pueden entender.


  4. Bajas y pérdidas materiales.

    En el periódo del que se informa el Batallón ha sufrido las siguientes bajas personales:

    • Muertos por detonación en el tubo: 4 suboficiales y 8 soldados

    • Muertos en el interior del vehículo: 1 oficial y 1 suboficial

    • Muertos en el exterior del vehículo: 1 suboficial y 3 soldados

    • Heridos por detonación en el tubo: 1 oficial y 2 suboficiales

    • Heridos en el interior del vehículo: 1 oficial y 1 suboficial

    • Heridos en el exterior del vehículo: 2 oficiales, 2 suboficiales y 6 soldados
    En el mismo periódo de tiempo el Batallón ha perdido los siguientes vehículos acorazados:

    3 vehículos por detonaciones en el tubo, todos perdidos frente a la primera línea en el transcurso de la gran ofensiva rusa.

    3 vehículos perdidos por averías tecnicas durante los movimientos de retirada.

    Los vehículos averiados (transmisiones de tracción laterales) durante los movimientos de retirada han sido volados. La recuperación de estos vehículos no fué posible pues todos los medios de recuperación disponibles se encontraban día y noche ocupados en funciones de remolque de los vehículos averiados del Batallón. El defender con el apoyo de otras tropas estos vehículos hasta poder disponer de los medios de remolque necesarios tampoco ha sido posible.


Observación final.

Como se desprende del informe la gran mayoría de las pérdidas han sido por causa de las insuficiencias técnicas de los chásis, etc. Las pérdidas provocadas por el enemigo así como por defectos del armamento se encuentran dentro de los límites establecidos. A pesar del ordenado y tambien llevado a cabo servício diário y nocturno el Batallón no ha logrado alcanzar los objetivos tácticos deseados. Incluso si se hubiera dispuesto de los recambios necesarios el Batallón jamás hubiera logrado mantener un 50% de los vehículos operativos.

Es necesario volver a indicar que el Batallón dispone de un personal técnico excelentemente instruido y que además está totalmente capacitado para improvisar.





Firmado: Schaupensteiner,
Major y comandante del Batallón