Documento redactado a comienzos de Septiembre de 1944 por el departamento del Inspector General de las Tropas Acorazadas donde, tras los primeros meses de operaciones con el
vehículo, se dan a conocer las primeras conclusiones sobre el 'le. Panzerjäger 38' (cazacarros ligero 38).
Nota:
En Octubre de 1944 el contenido de este documento sería publicado en el Boletín Oficial de las Tropas Acorazadas Nr. 16.
08.09.1944
Der Generalinspekteur der Panzertruppen
- Abteilung Ausbildung -
Bb.Nr.12507/44 geh. Ref.IV (Pz.Jäg)
El Inspector General de las Tropas Acorazadas expone a continuación las experiencias realizadas con el le. Panzerjäger 38 en el transcurso de las primeras operaciones. Estas permiten extraer las siguientes conclusiones:
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El le. Panzerjäger 38 ha superado su bautismo de fuego. Las tripulaciones están orgullosas de su cazacarros, tanto ellas como la infantería confían en él. Se menciona con especial
elogio la ametralladora de fuego en todas direcciones.
Gran potencia de fuego, reducida altura total y su ventajosa forma han demostrado su total idoneidad para poder cumplir con sus dos principales funciones:
- Combate de vehículos acorazados enemigos
- Apoyo directo de la infantería en el ataque y en la defensa
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La unidad de combate más pequeña tiene que ser el pelotón (cuatro cazacarros), solo así puede asegurarse una efectiva concentración de fuego así como el apoyo y la vigilancia mutua.
Operaciones concentradas de las unidades ha quedado demostrado ser siempre el método más racional. Ha permitido obtener el decisivo éxito de la forma más rápida y segura, garantizando así que la total capacidad de combate de la unidad pueda emplearse rapidamente para otras misiones, además de ganar tiempo para el mantenimiento técnico y la realización de reparaciones. - Operaciones bajo el nivél de pelotón unicamente están justificadas en situaciones de emergencia ó bien bajo condiciones especiales del terreno. Para estos casos tambien debe entrenarse el combate con medio pelotón, y el jefe del medio pelotón debe ser instruido en actuar de forma independiente.
- Los cazacarros no deben ser empleados solos. Especialmente para operaciones ofensivas de todo tipo, que conduzcan a territorio enemigo, deben siempre asignarse granaderos para asegurar apoyo directo y protección a corta distancia.
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¡Cualquier operación debe ser planificada!
A través de un profundo intercambio entre los jefes implicados debe fijarse un plan de combate que aclare el reparto de misiones, la cooperación entre las armas y el método de comunicación a emplear durante el combate. -
La posición de los jefes:
El jefe de pelotón se encuentra siempre con sus cazacarros.
El jefe de compañía se encuentra con el grueso de sus cazacarros; ataques a nivél superior al de pelotón son liderados personalmente por él.
El jefe de batallón se encuentra con el grueso de su batallón ó bien con la unidad que opera en el foco del combate.
El puesto de mando del batallón debe estar ubicado en un lugar donde el centro de transmisiones garantice una perfecta comunicación con los regimientos de infantería y con la división. -
Marchas diurnas deben llevarse a cabo con una amplia dispersión y estiramiento; ante el riesgo de ataques aéreos deben mantenerse distancias de 100 metros ó superiores.
La realización de marchas nocturnas con la actual óptica del conductor unicamente es posible a muy reducida velocidad y con la orientación del comandante ó bien enviando a un hombre con un pañuelo frente a cada cazacarros (la modificación de la óptica del conductor ya ha sido solicitada y esta será implementada). - Preparación: El ocupar y abandonar una zona de preparación (excepto en combate) debe realizarse al alba ó en la oscuridad (¡camuflaje acústico mediante fuego de artillería própio!). Deben evitarse localidades ó lugares cercanos a cruces de carreteras, puentes, estaciones de ferrocarríl, etc.
- Camuflaje: Durante la marcha y en la zona de preparación se ha constatado como el mejor camuflaje la transformación del cazacarros en un arbusto, siempre que este se mimetice con la vegetación circundante. En la zona de preparación cada cazacarros debe ser camuflado de modo que este no sea reconocible como tal. Sin embargo, el camuflaje debe poder ser retirado en cuestión de unos pocos segundos con el fín de que no obstaculice la observación, el disparo y la conducción.
- Los cazacarros deben poder disponer de tiempo para el mantenimiento técnico y las reparaciones. Entre las marchas y las operaciones deben tener la oportunidad de ser atendidos, de lo contrario se convertirán en un obstáculo en las carreteras en lugar de estar listos para actuar como un arma decisiva en el momento oportuno.
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En la lucha contra carros de combate y cañones anticarro su baja altura le permite adoptar el comportamiento própio de un cazador. Esto posibilita que el le. Panzerjäger 38 pueda escapar
rapidamente de la línea de visión directa y del potente fuego enemigo, para a continuación desde otra posición poder emboscar al enemigo nuevamente a una distancia de tiro efectiva con fuego
concentrado.
El blindaje frontal resiste el fuego del cañón anticarro ruso de 7,62 cm; hasta estos momentos unicamente se han sufrido pérdidas por impactos en los laterales y zona trasera. Por este motivo es especialmente importante mostrar siempre al enemigo el "fuerte pecho". Necesarios movimientos transversales al frente deben realizarse fuera del alcance directo de las armas perforantes enemigas. - Para la defensa de ataques acorazados ó de infantería en masa, los le. Panzerjäger 38 deben mantenerse preparados cerca del frente como mínimo al nivél de pelotones (véase el punto 2), pero fuera del alcance del fuego de preparación artillero enemigo. Deben evitarse puntos de referencia prominentes como localidades, cruces de carreteras ó similares.
- En el apoyo de contragolpes realizados de forma inmediata, el le. Panzerjäger 38 en muchas ocasiones ha contribuido de forma decisiva en la obtención de un rápido éxito. Sin embargo, ¡jamás debe operar solo en este tipo de operaciones! La infantería debe ser informada anteriormente de que los cazacarros serán retirados tras haber logrado el objetivo del contragolpe ó incluso en el transcurso del mismo con el objetivo de amunicionar.
- Durante el combate la comunicación con la infantería se ha realizado directamente a gritos. La asignación de objetivos por parte de la infantería se ha realizado mediante bengalas y comunicación oral con el comandante.
- El le. Panzerjäger 38 no es apto para el apoyo de ataques en carreteras que atraviesan zonas pantanosas. Si abandona la carretera se atasca en el terreno, y si no la abandona, debido al limitado ángulo de giro de su cañón, se encuentra indefenso ante los cañones anticarro ocultos sobre el terreno, siendo entonces destruido a través de sus debiles laterales.
- El le. Panzerjäger 38 es demasiado lento para poder ser empleado en unidades ó grupos de combate totalmente motorizados (p.e. patrullas de reconocimiento). Este tipo de operaciones provocan su prematuro desgaste y bajas innecesarias por motivos técnicos.
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En combates urbanos (Varsovia) el le. Panzerjäger 38 ha demostrado su valía gracias a su movilidad sobre carretera. En estas operaciones se ha empleado con especial éxito la ametralladora
de fuego en todas direcciones. Dado que el soldado debe abrir la escotilla para recargar, es necesario que otro cazacarros le proporcione fuego de cobertura (previa comunicación por radio).
En los combates callejeros se ha constatado como esencial la estrecha colaboración entre los própios cazacarros, así como con la infantería y los pioneros. -
En la instrucción debe profundizarse más en la comunicación por radio, el uso de la ametralladora de fuego en todas direcciones y la colaboración con la infantería.
Esto es especialmente válido para la infantería, cuya instrucción en el ejercito de reemplazo debe profundizar desde el principio mucho más en la colaboración con los cazacarros y cañones de asalto (¡cooperación entre unidades de entrenamiento de las Tropas Acorazadas y de la Infantería!)
El Jefe del Estado Mayor,
Firmado: Thomale