Documento redactado a mediados de Octubre de 1941 por el Panzer-Pionier-Bataillon 79 donde se recopilan las experiencias realizadas por este batallón en el Frente del Este con el dispositivo de lanzamiento pesado (schweres Wurfgerät) en combinación con el vehículo semiorugas SdKfz. 251.
O.U, el 15.10.1941
Panzer-Pionier-Btl. 79
Abt. Ia/Ib
Nr 384/41 geh.
En relación a:
Directiva especial para el transporte Nr.56 del 13.07.41, punto III/2
4. Pz.Div. Abt. Ib/WuG-G-Nr.1544/41 geh. del 29.09.41
Dirigido a:
4. Pz.Div. Abt. Ib/WuG
Las operaciones con los dispositivos de lanzamiento pesados se vieron especialmente afectadas por el hecho que en el periódo donde se libraron repetidos combates en zonas boscosas y donde las lanzaderas hubieran podido ser frecuentemente empleadas, en Junio y Julio, al principio no se dispuso de munición y más tarde no se dispuso de detonadores. Hasta el 01.08.41 el equipo no se encontró operativo.
Más tarde, la tendencia de algunos jefes de unidades a las que la 3. compañía fué subordinada, de limitar el empleo de las dispositivos de lanzamiento pesados debido a la valiosa munición, tuvo negativas repercusiones. Se considera aconsejable un más frecuente empleo de las lanzaderas a cambio de un menor empleo de cohetes. Para la elección de los objetivos generalmente se aconseja la previa comunicación con el jefe de la artillería.
Los efectos del desde entonces frecuentemente empleado equipo han sido muy buenos. En el combate de un contragolpe ruso lanzado desde una zona boscosa, el fuego enemigo y los gritos de ataque de los rusos fueron silenciados inmediatamente y cuatro carros de combate que se habían concentrado al borde del bosque se replegaron a toda velocidad. Debe remarcarse de forma especial el fuerte efecto desmoralizador del equipo sobre el enemigo. Se considera especialmente ventajoso su empleo contra zonas boscosas.
Negativas consecuencias para las operaciones con el equipo han supuesto los daños de los soportes provocados por metralla, etc. así como las elevadas pérdidas de vehículos semiorugas. Por estos motivos el Batallón ha incorporado los soportes para las lanzaderas pesadas en Pz.Kpfwg. Ib. Al contrario de lo que sucede con los vehículos semiorugas, el Pz.Kpfwg. Ib equipado con las lanzaderas pesadas puede acompañar el ataque acorazado y ser empleado cuando se le necesita de forma inmediata. Por desgracia, las tambien altas pérdidas de Pz.Kpfwg. Ib sufridas en los ultimos tiempos han imposibilitado un empleo concentrado del equipo.
Debe reclamarse que la lanzadera pesada pueda acompañar una ofensiva acorazada como un tipo de artillería pesada y disponga de suficiente munición para así estar disponible para abrir el fuego rapidamente. Con este objetivo es imprescindible la introducción de un vehículo todoterreno - remolcador - mejor aún, un vehículo semiorugas blindado para el transporte de la munición. En la actualidad el transporte de la munición se realiza en camiones: su empleo ralentiza la disponibilidad de combate y es difícil dependiendo del estado del terreno. El transporte de la munición en el vehículo semiorugas blindado del 3. pelotón de la 3. compañía no es posible sin entonces prescindir de la absolutamente necesaria equipación de los ingenieros.
Adicionalmente, se considera imprescindible la introducción de una escuadra de munición especial. Debido a la tensa situación de vehículos, el lograr hacerse con varios camiones para el transporte de la munición ha sido extremadamente difícil. Esta escuadra de munición debería estar formada por 3 camiones medios, 3 camiones semiorugas medios y 1 remolcador ó vehículo semiorugas blindado.
Las experiencias con los cohetes incendiários han sido malas. A pesar del gran esfuerzo realizado, en aproximadamente el 50% el aceite no se ha inflamado, detonando unicamente la carga explosiva. Esto ha sucedido tambien a distancias muy superiores a los 1000 metros. Debido a que al Batallón no le han sido desde entonces asignados nuevos cohetes incendiários, desconocemos si los cohetes de nueva producción (Wk.m.Fl.50) poseen el mismo defecto.
Para finalizar, debe constatarse que el dispositivo de lanzamiento pesado es un medio de combate extremadamente útil para romper posiciones defensivas locales así como para combatir objetivos de superfície. Eliminando las dificultades arriba mencionadas se logrará aumentar enormemente tanto sus posibilidades de empleo así como sus efectos.
Firmado: Ludwig