Extracto de la propuesta de concesión de la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro (Ritterkreuz des Eisernen Kreuzes) al Unteroffizier Rudolf Kettmann (Pz.Jg.Kp.1122).
Nota:
La Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro le sería concedida a Rudolf Kettmann oficialmente el 17.04.45. Kettmann, con el resto de la 122.Inf.Div., capitularía en el cerco de Curlandia el
08.05.45.
08.04.1945
Der Chef des Heerespersonalamts
Propuesta n° 5025 para la concesión de la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro
[...]
Breve exposición de los motivos y posición de los departamentos superiores:
26.03.1945
Panzer-Jäger-Abteilung 122
El 04.03. y el 05.03. en el transcurso de un combate nocturno en una zona boscosa, el Uffz. Kettmann, en la función de artillero, destruyó 1 'Stalin' y 2 'T-43' de un grupo de 15 carros de combate y rechazó varios ataques de hasta 300 hombres, en el transcurso de los cuales y con una inferioridad de 1:12, destruyó 3 'T-34' adicionales. Durante estos combates el Uffz. Kettmann resultó herido por metralla en el brazo y en la cara.
El 06.03.45 el Uffz. Kettmann, que había sido condecorado con la Cruz de Hierro de 1. Clase por los hechos descritos anteriormente, volviá a encontrarse en su cañón de asalto, cuando los rusos atacaron desde el noreste con potentes fuerzas de infantería y acorazadas el cruce de carreteras de Zauri. El cañón de asalto del Uffz. Kettmann se encontraba solo con la misión de asegurar el cruce de carreteras. El comandante pasó al ataque. Al ser atacados, los carros de combate se replegaron. El comandante resultó herido por un fusíl anticarro. El Uffz. Kettmann comprendió que el enemigo no podía tomar bajo ninguna circunstancia el cruce de carreteras, pues desde ahí y a través de las dos carreteras principales, podría penetrar profundamente en el flanco de la división. Sin dudarlo un momento, el Uffz. Kettmann asumió el mando del cañón de asalto, actuándo a la vez de cargador. El cañón de asalto mantuvo su posición en el cruce de carreteras y rechazó los ataques de la infantería rusa. Alrededor del mediodía, cuatro carros de combate enemigos avanzaron desde el este hacia el cruce de carreteras. El Uffz. Kettmann, que todavía se encontraba solo en el cruce de carreteras - la própia primera línea transcurría al norte de la carretera bordeando el bosque, 100 metros detrás de su posición - pasó inmediatamente al ataque. Tras un breve periódo de tiempo, el primer carro de combate se encontraba en llamas, los restantes carros de combate se replegaron de nuevo al bosque. Una vez más, la incursión enemiga había sido frustrada. Durante todo el día, el Uffz. Kettmann logró rechazar todos los intentos enemigos de abandonar el bosque. Según testimonios de prisioneros, en Abeles se encontraban 30 carros de combate rusos preparados para extender hacia el oeste la zona de avance al norte de Sturi. Todo carro de combate ruso que aparecía en la carretera al este de Zauri, era atacado por el certero fuego del cañón de asalto del Uffz. Kettmann. Gracias a su hábil estilo de combate, el Uffz. Kettmann logró hacer creer al enemigo la existencia de un gran número de armas anticarro, controlando así una y otra vez la peligrosa situación. No fué hasta el anochecer, cuando al Uffz. Kettmann le fueron asignados dos cañones de asalto más. Aprovechando la oscuridad, el enemigo volvió a intentar tomar el cruce de carreteras con aproximamdamente 10 carros de combate. Pero el Uffz. Kettmann estuvo atento. Tras abandonar el borde del bosque y tras los primeros disparos del cañón de asalto del Uffz. Kettmann, 1 'Sherman' y 1 'T-34' se encontraban en llamas. En el transcurso de este combate, los otros dos cañones de asalto resultaron destruidos. El cañón de asalto Kettmann logró repeler a los restantes carros de combate. En medio del combate contra la infantería rusa, parte de la cual disparaba desde casas a una distancia de 30 metros, el Uffz. Kettmann abandonó su cañón de asalto y logró rescatar a un gravemente herido oficial y a las heridas tripulaciones de los dos cañones de asalto destruidos. Con este temerário acto y poniendo en peligro su própia vida, en esta desesperada situación logró salvar la vida de sus heridos camaradas. Tras la nueva asignación de dos cañones de asalto, el Uffz. Kettmann asumió la protección del cruce de carreteras de Zauri desde una zona boscosa al sureste de Zauri. Durante toda la noche y los siguientes días, el enemigo trató de tomar el cruce de carreteras y avanzar hacia el oeste y suroeste. Sin embargo, el Uffz. Kettmann, consciente que no podía permitirlo, vigilaba la carretera y, dondequiera que aparecía un tubo de cañón del bosque, disparaba granadas perforadoras desde diferentes posiciones. El cañón de asalto, con granadas de alto explosivo y fuego de ametralladora, rechazó cuatro ataques de infantería realizados tras un potente fuego de preparación de armas pesadas. Tambien el 08.03.45, tras una dura preparación artillera, el enemigo ataca con infantería y fuerzas acorazadas. Y de nuevo el Uffz. Kettmann vuelve a repeler a los carros de combate atacantes con el certero fuego de su cañón de asalto. En el transcurso de la mañana el enemigo había logrado avanzar al norte de Zauri. Por decisión própia, el Uffz. Kettmann, junto otros cazadores pero sin apoyo de infantería, se lanza contra el enemigo, le obliga a replegarse y consigue calmar la situación. Alrededor del mediodía y tras un potente fuego de preparación artillero, el enemigo vuelve a intentar avanzar al sur de Zauri. El cañón de asalto del Uffz. Kettmann, que se encontraba preparado en Kisi, demostrando una excepcional sangre fría, permite al enemigo avanzar hasta la colina y cuando le tiene frente a él ataca por sorpresa; su cañón de asalto jugó un papel fundamental en la aniquilación de practicamente un batallón entero. Durante este combate, detrás de la colina aparecieron un gran número de carros de combate rusos. Kettmann decidió atacarlos inmediatamente, destruyendo 1 'T-34' y obligando al resto a retirarse. Un nuevo ataque había sido de este modo rechazado.
Gracias a su valiente y audaz actuación, así como al preciso y firme mando de su cañón de asalto, el Uffz. Kettmann desempeñó un papel fundamental al impedir que el enemigo, a pesar de disponer de considerables fuerzas de infantería y acorazadas, lograra extender hacia el oeste su avance al norte de Sturi y atacar el profundo flanco de la división. Además se logró retrasar la toma del estrecho en Bronceni por parte del enemigo, algo que intentó repetidamente, hasta que pudo establecerse una nueva línea defensiva. En el transcurso de estos combates, contra un enemigo muy superior, el Uffz. Kettmann destruyó nueve carros de combate e inflingió elevadas bajas en muertos y heridos al enemigo.
Firmado: Nattmann,
Hauptmann y Comandante del Batallón
28.03.1945
122. Infanterie-Division
El Uffz. Kettmann, que a pesar de las heridas sufridas el 05.03.45 permaneció en el frente durante los siguientes duros combates, desempeñó un papel decisivo en frustrar los intentos de ruptura del enemigo gracias a su firme compromiso y extraordinaria valentía personal.
Firmado: Schatz,
Oberst y Comandante de la División