Informe redactado el 04.12.41 por el comandante del Panzer-Regiment 10, Oberst Erich Fronhöfer, donde informa a la 8. Panzer-Division sobre un incidente acaecido con un
oficial de otra división acorazada y donde aprovecha la ocasión para recordar el mal estado técnico de los carros de combate del regimiento.
Nota:
Debe destacarse la licencia sarcástica del Oberst Fronhöfer, al calificar como de 'bajo kilometraje' los 48.000 Km del Pz.Kpf.Wg.II mencionado en este documento. Si bien no puede descartarse
que se trate de una errata, otros documentos redactados en estas fechas por diferentes unidades acorazadas, confirman para Pz.Kpf.Wg.I/II/III kilometrajes medios de hasta 15.000 Km (véase
p.e. este documento de la 6.Pz.Div.)
04.12.1941
Panzer-Regiment 10
Comandante
Dirigido a:
8. Panzer-Division, Ia
El 02.12.41 se solicitó telefónicamente al Regimiento que informara sobre el motivo por el cual carros de combate operativos eran transladados a Tschudowo para ser cargados y enviados por ferrocarríl a las fábricas en la patria.
Este hecho fué comunicado por el XXXIX.A.K.
He podido constatar lo siguiente: La compañía-taller del Regimiento ha cargado 13 carros de combate. Carros de combate, que se encontraban en el taller, fueron empleados unicamente para el transporte de los vehículos inmovilizados a la estación, pues todos los remolcadores del pelotón de recuperación del Regimiento se encuentran desplegados en la zona de combate. El jefe de la compañía-taller me ha comunicado que sólo uno de los motores de los 13 carros de combate cargados dispone de un bajo kilometraje. Se trata de un Pz.Kpf.Wg.II del estado mayor del Regimiento, que le fué transferido al I./Pz.Rgt.10 por el Pz.Rgt.6 en el año 1937. Este carro de combate ha recorrido 48.000 Km y se encuentra desde el 10.10. en el taller, donde ya no puede ser reparado. Sufre de los siguientes defectos: El motor necesita una revisión, engranajes reductores laterales y caja de cambios averiados, ejes de las ruedas tensoras doblados, muelles rotos, muñones de los ejes de las ruedas de rodadura tan desgastados que no es posible reemplazar los rodamientos de bolas, sistema de giro y corona dentada de la torreta desgastados.
Los carros de combate cargados no contienen ninguna pieza que pudiera ser empleada para la reparación de otros vehículos, pues como sabemos por experiencia, son siempre las mismas piezas que fallan debido al gran desgaste que sufren. En el taller además todavía se encuentran suficientes vehículos que no pueden ser reparados y que pueden ser empleados para la reparación de otros carros de combate.
Mientras constataba estos hechos, he podido averiguar que el informe al Korps ha sido realizado por un Oberleutnant de la 12.Pz.Div. que tenía la misión de supervisar la carga de sus vehículos. Durante el proceso de carga surgieron desacuerdos entre el Oberleutnant y el comando de carga de la compañía-taller del Regimiento. Debido a la difícil comunicación telefónica no he podido todavía constatar los motivos. Solo puedo suponer que su frustación le impulsó a tomar esta medida, algo que no he vivido en toda mi trayectória militar.
Entiendo este informe como una grave acusación al Regimiento que roza la difamación, pues en este informe se afirma que, en la difícil situación actual, en la que el frente necesita a todo hombre, el Regimiento retira carros de combate operativos del frente para enviarlos a la patria.
El jefe de la compañía-taller me ha comunicado adicionalmente que, tras el informe del oficial de la 12.Pz.Div., el Inspector Albrecht, del XXXIX.A.K., inspeccionó los carros de combate del Regimiento que habían sido cargados. La inspección reveló que ningún carro de combate operativo había sido cargado.
Solicito a la División que proteja al Regimiento de tales acusaciones y que garantice que este oficial reciba un castigo ejemplar.
Solicito tambien que, al evaluar el estado técnico de los carros de combate del Regimiento y compararlo con el de regimientos de reciente formación, se tenga en cuenta que la mayor parte de los carros de combate del Pz.Rgt.10 han participado en las campañas de Polonia, Francia, Serbia y toda la campaña del Este, caracterizada por las malas condiciones del terreno. Estos carros de combate se encuentran al final de su vida útil. La situación es tan grave, que de 5 carros de combate que estos últimos días fueron reparados en el taller en Nowa, 4 vehículos no han alcanzado el frente, pues han sufrido nuevas averías y han tenido que ser de nuevo trasladados al taller; el quinto vehículo resbaló en la helada carretera. Este caso no puede atribuirse a un deficiente rendimiento de la compañía-taller, ya que hasta estos momentos ha realizado un excelente trabajo y, en comparación con otras divisiones, ha logrado mantener un muy elevado número de carros de combate operativos. El mal estado técnico de los vehículos, particularmente evidente en el mencionado incidente, me ha sido comunicado con gran énfasis en las últimas semanas por los comandantes de batallón y sus asesores técnicos. Así lo expresé en el último informe sobre el estado del Regimiento, así como en los informes provisionales sobre el estado técnico de los vehículos.
Fronhöfer