Documento redactado el 21.10.1941 por la Panzer-Propaganda-Kompanie 697, donde se recopilan experiencias de la batería de cañones de asalto liderada por el Oberleutnant
Paul Pelikan (3./Sturmgeschütz-Abteilung 210) durante el cerco de Smolensk.
Notas:
Debe tenerse en cuenta que este documento fué redactado por una unidad cuya finalidad era la creación y difusión de material de propaganda, en este caso, muy probablemente el objetivo sería dar a conocer a la
todavía por la gran masa practicamente desconocida Artillería de Asalto. Aún y así, se trata de un interesante documento sobre esta batería y su líder, del que por cierto, apenas existe información.
Paul Pelikan, que el 02.01.1942 sería condecorado con la Cruz Alemana en Oro, asumiría, ya en el rango de Hauptmann, el mando de la Sturmgeschütz-Abteilung 393 entre Abríl y Julio de 1944.
A partir de esta fecha pierdo su rastro.
21.10.1941
Kriegsberichter Hanswerner Welke
Panzer-PK.697
Cuatro cañones de asalto contra un regimiento de cosacos
Desde el início de la Campaña del Este más de 90 carros de combate soviéticos destruidos por una batería de cañones de asalto
Desde entonces, esta batería ha participado en muchos otros decisivos combates en el Este. El diário de guerra menciona ciudades y zonas relacionadas con grandes victorias alemanas. Cada informe de combate relata la destrucción de carros de combate y posiciones enemigas. En las primeras quince semanas de la Campaña del Este, la batería del Oberleutnant Pelikan ha destruido 91 carros de combate, ha capturado 23 carros de combate, ha destruido 23 búnkers, ha destruido 10 trenes de mercancía cargados con material de guerra, combustible y alimentos y ha destruido cientos de camiones ¡Un balance provisional excelente! Una prueba de las exitosas operaciones de este nuevo arma de la artillería.
Primera prueba de fuego en el Oeste
Ya en la Campaña del Oeste los cañones de asalto llamaron la atención por su imponente aspecto, velocidad y movilidad. Con la Campaña del Este llegaron las grandes operaciones. En la patria fueron, y lo continuan siendo hoy, confundidos con carros de combate. El cañón de asalto, si bien se trata tambien de un vehículo de orugas y tambien dispone de un fuerte blindaje, no posee una torreta giratória. En términos de la artillería, el cañón de asalto representa la perfecta asociación entre posición de observación y posición de tiro.Los cañones de asalto han asumido la tradición de las baterías de apoyo de la infantería de la Guerra Mundial y han sido asignados principalmente a la infantería. Han prestado un excelente rendimiento especialmente en la apertura del camino durante el combate de las líneas defensivas enemigas.
Destrucción de 36 carros de combate
En la zona de Bialystock tuvo lugar el primer encuentro entre la batería de cañones de asalto liderada por el Oberleutnant Pelikan y carros de combate soviéticos. Cuatro cañones formaban la cabeza de un batallón avanzado formado por una compañía de ciclistas. Los vehículos atraviesan una colina cuando de repente el avance se detiene. Cuatro carros de combate aparecen y se dirigen hacia los alemanes. Los cañones de asalto se detienen, con tranquilidad y determinación, como en el cuartel, las dotaciones de los cañones se ponen a trabajar. Los carros de combate se han aproximado a 20 metros, cuando los cuatro cañones disparan - un breve pero duro combate - dos carros de combate son destruidos; los dos restantes han sido alcanzados e incendiados pero continúan avanzando. Como bestias heridas de muerte pasan a toda velocidad junto a nuestros cañones hasta que pasados unos pocos cientos metros se detienen finalmente. Tras el primer combate cuatro carros de combate destruidos... los hombres están orgullosos de sus cañones de asalto.El avance continúa. Un pueblo situado en un valle, posteriormente arriba hacia una meseta. Entonces queda claro: los cuatro carros de combate eran unicamente una avanzadilla, la mayor parte de las fuerzas soviéticas pretende detener aquí nuestro avance. Se lanzan sobre nuestro batallón avanzado, carros de combate de todos los tamaños, cada vez más, desde todas direcciones y a toda velocidad. La compañía de ciclistas se pone a cubierto formando aproximadamente un rectángulo. Los cañones de asalto asumen la protección, un cañón apunta hacia cada una de las cuatro direcciones cardinales. Más tarde, los hombres recordarán con escalofrios las dos horas posteriores. Los carros de combate enjambran como avispones la pequeña superfície por nosotros ocupada. Avanzan a toda velocidad sobre nosotros, frenan de repente, sus cadenas levantan grandes nueves de polvo. Nuestros cañones de asalto disparan con todo lo que tienen. Los carros de combate caen uno detrás del otro. Aún y así, los bolchevistas envían nuevos carros de combate contra nosotros. Situación complicada. Nuestra determinación es absoluta. Pronto, el calor se hace insoportable. El polvo afecta a nuestros ojos y mucosa nasal. Con un gran esfuerzo, los ciclistas proporcionan a las agradecidas dotaciones agua con la que poder refrescarse las caras y manos ¿Es que esto no va a terminar nunca? Una y otra vez aparecen nuevos colosos entre las nubes de polvo y el humo procedente de los carros de combate incendiados, muchos de ellos no pueden ser identificados hasta que se encuentran a una distancia de diez metros del cañón.
Por fín, tras dos horas de un interminable combate, una corta pausa de fuego. Al parecer los bolchevistas necesitan una pausa para poder respirar. Nosotros contemplamos el campo de batalla: contabilizamos 32 carros de combate inmóviles sobre el terreno. Entretanto recibimos refuerzos: una segunda batería de cañones de asalto y una batería de cañones antiaéreos se nos unen. Los soviéticos realizan todavía varios ataques y son rechazados. Aliviados, los jefes de cañón de asalto controlan su equipamiento de munición: cada cañón dispone de unicamente cuatro proyectiles. El ataque de las unidades acorazadas soviéticas ha fracasado ante nuestros cañones de asalto.
Gran botín en la carretera Minsk - Moscú
Sucedió durante la formación del cerco de Smolensk. Nuestra batería de cañones de asalto tenía la misión de bloquear la carretera y destruir cualquier transporte enemigo en retirada. Por la mañana, dos cañones de asalto toman una colina desde la cual se domina la carretera así como la línea de ferrocarríl Smolensk - Moscú, que transcurre de forma paralela a la carretera. Desde la colina se puede observar una imágen impresionante: sobre la carretera, situada a una distancia de aproximadamente 500 metros, ruedan convoyes soviéticos que tratan de escapar del cerco. Una interminable columna de vehículos cargados con material de guerra y tropas, entre ellos, tractores que remolcan cañones. Un convoy infinito que se pierde en el horizonte, aproximadamente a 10 Km de distancia. Los dos cañones de asalto comienzan a disparar. Se genera una confusión tremenda. Los vehículos destruidos bloquean la carretera, el convoy se ralentiza, no puede avanzar ni retroceder. A un lado terreno pantanoso, en el otro lado se encuentra nuestra infantería. Gran ajetreo. Los vehículos que vienen detrás presionan hacia adelante, pero los dos cañones de asalto bloquean con su fuego cualquier huída. Y entonces aparecen adicionalmente nuestros Stukas y sus bombas incrementan el pánico. No existe ninguna escapatória, los soviéticos se rinden.A dos kilómetros de distancia, en la línea de ferrocarríl, son identificados seis trenes de mercancias que avanzan lentamente en dirección este ¡Fuego a discreción! Los trenes son detenidos rapidamente. Como puede constatarse más tarde, los vagones estaban cargados con valiosísimo material: grandes cantidades de armamento, cañones anticarro, carros de combate nuevos, equipo de comunicaciones y alimentos.
En este lugar un inmenso botín cae en nuestras manos gracias al certero fuego de dos cañones de asalto.
Cosacos blandiendo sables
De nuevo cuatro cañones de asalto, junto a dos batallones de ciclistas, forman un batallón avanzado cuya misión es la de bloquear la retirada de fuerzas soviéticas del cerco. Los soviéticos se encuentran muy cerca. En el horizonte, grupos de exploración a caballo aparecen y desaparecen rapidamente. Antes de poder continuar el avance, una série de fortificaciones tienen que ser neutralizadas. Unidades acorazadas enemigas atacan: tras un duro combate 5 carros de combate son destruidos y 10 son capturados. El enemigo trata de impedir por todos los medios nuestro avance sobre la ruta de escape. Al alcanzar un pueblo situado en un valle realizamos una pausa. En la ladera frente al pueblo tres cañones de asalto asumen la protección. Terreno abierto hasta la zona boscosa. De repente aparecen jinetes desde el bosque ¿De nuevo grupos de exploración? Se aproximan a nosotros a trote ligero ¿Pretenden rendirse? No. A unos 400 metros de distancia se alinean y con estremecedores gritos de 'Hurra' se lanzan sobre nosotros. Una imagen espeluznante: los cosacos montan pequeños y desgreñados caballos, visten pantalones abombados azules con líneas rojas y solo una parte de ellos dispone de botas. En la mano derecha blandean el sable salvajemente, en la mano izquierda empuñan una pistola. Serían entre 200 y 300 jinetes los que trataban de atacar el pueblo ¡Fuego a discreción! Los cadáveres de los caballos cubren el terreno. Una y otra vez, los cosacos se lanzan al galope contra nosotros, y una y otra vez las granadas explotan entre sus líneas. Aproximadamente 50 jinetes logran evadir los cañones de asalto y alcanzar el pueblo, donde son aniquilados por los ciclistas. El primer ataque ha sido rechazado.Entretanto, el cuarto cañón de asalto y un escuadrón de ciclistas, han abandonado el pueblo y avanzan. Al alcanzar una colina, son rodeados por un grupo de cosacos que gritan salvajemente. El cañón de asalto dispara con todas las armas que dispone. Pero el enemigo no renuncia. El cañón de asalto dispara su última munición ¡Lo que faltaba! Vuelve al pueblo, carga munición y regresa. Tambien los ciclistas han disparado toda su munición. Si en el último momento no hubiera aparecido el cañón de asalto, los ciclistas hubieran sido aniquilados por los cosacos. El enemigo se repliega.
El pueblo, rodeado por cosacos, se convierte en campamento de noche. El batallón avanzado está cercado. Una patrulla logra repeler de los campos de maíz a aproximadamente 100 cosacos que durante la noche pretendían asaltar el pueblo. En otro lugar se capturan tres bolchevistas que, armados con granadas de mano, pretendían atacar a un cañón de asalto. Pero el enemigo parece tener mucho respeto a los cañones de asalto y no realiza ningún ataque más. Al día siguiente recibimos refuerzos y, cuando atacamos, el enemigo desaparece en el bosque.
Tres imágenes de las operaciones de una batería de cañones de asalto. Imágenes de un excepcional rendimiento y de la heróica lucha de los hombres de los cañones de asalto.
Kriegsberichter Hanswerner Welke