Informe redactado a comienzos de Julio de 1942 por el comandante del Sturmgeschütz-Abteilung 244, Major Dr. Paul Gloger, donde describe las experiencias realizadas por su batallón de cañones de asalto durante la (segunda) batalla de embolsamiento de Charkow.

Nota:
Lo descrito en este informe en relación al tipo de munición empleada por los cañones de asalto contiene algunas imprecisiones que deben ser aclaradas para evitar malentendidos. Según el informe, la munición empleada para el combate de vehículos acorazados era del nuevo tipo "Panzer-Sprenggranate 38" (Pz.Spr.Gr.38). Además de resultar sorprendente que carros de combate soviéticos pudieran ser combatidos con éxito por los cañones cortos (7.5 cm StuK 37 L/24) mediante una granada de alto explosivo, este tipo de munición nunca existió para el cañón de 7,5 cm. En base a los efectos de esta nueva granada, descritos en el própio documento, sin ningún lugar a dudas se trataba realmente de munición de carga hueca "Granate 38 Hohlladung" (Gr. 38Hl). Tambien en el caso del segundo tipo de munición mencionada en este documento, "A.Z.23", debe aclararse que esta abreviatura hace mención al Aufschlagzünder 23, es decir, a la espoleta de percusión 23 empleada en la "Sprenggranate 34".

Puesto de mando, 09.07.1942

Sturmgeschütz-Abteilung 244

Abt.Ia






Experiencias en la batalla de embolsamiento de Charkow


La magnitud y transcendencia de la batalla de embolsamiento de Charkow, así como la singularidad de las operaciones del Batallón en esta batalla, justifican la entrega de un informe especial. Este informe merece una especial atención, pues las constataciones en las que se fundamenta han sido realizadas por un experimentado batallón de cañones de asalto que desde hace un año se encuentra desplegado en el Este y que además ha sido equipado principalmente con material nuevo en base a las nuevas Tablas de Organización y Equipo de Guerra.

El informe propiamente dicho, viene precedido por una recopilación de datos que resultan importantes para poder evaluar el informe sobre las experiencias en sí.


  1. Exitos logrados:

    En el periódo que abarca entre el 13.05. y el 14.06.42 el Sturmgeschütz-Abteilung 244 ha destruido ó capturado:

    100 (86) carros de combate
    7 (5) Puestos de observación
    35 (18) cañones anticarro
    40 (14) cañones
    16 (15) cañones de infantería
    3 (-) cañones antiaéreos
    39 (14) lanzagranadas
    34 (19) fusiles anticarro
    68 (28) ametralladoras
    2 (2) lanzallamas
    4 (-) vehículos hipomóviles
    16 (5) vehículos a motor
    4 (-) lanzacohetes
    Los éxitos logrados en Mayo de 1942 durante la batalla de embolsamiento de Charkow se muestran en las cifras entre paréntesis.

    Estas cifras no incluyen las considerables bajas enemigas (muertos, heridos y prisioneros) provocadas por las operaciones del Batallón. Tampoco se mencionan especificamente los posibilitados ataques de infantería así como los rechazados ataques enemigos acorazados y de infantería.


  2. Pérdidas própias en el periódo 12-05. - 28.05.42:

    1. Pérdidas totales por fuego enemigo:

      Pz.Sfl.IIIb (Sd.Kfz.142):
      Nuevo equipo: 2
      Viejo equipo: 3

      Camión medio Ford V8: 1

      Coche ligero Volkswagen (Kfz.1): 1


    2. Reparaciones realizadas por el taller del Batallón (incluidas las tropas de reparación y mantenimiento de las baterías) en vehículos no operativos temporalmente debido a fuego enemigo ó bien prematuro desgaste:

      Motocicleta media: 3
      Motocicleta pesada: 13
      Coches: 5
      Coche ligero (Kfz.1): 15
      Camión: 16
      Remolcador ligero de munición (Sd.Kfz.252): 4
      Remolcador pesado 18 ton. (Sd.Kfz.9): 44
      Pz.Sfl.IIIb (Sd.Kfz.142): 18
      Remolque de munición de un eje (Sd.Anh.32/1): 1
      Nota: En caso de una repetida baja operativa, un vehículo puede haber sido contabilizado dos veces.
  3. Bajas própias:

    1. Muertos: 8

    2. Heridos:

      1. Ingresados en el hospital: 9
      2. Con la tropa: 21
  4. Condecoraciones por las operaciones en la batalla de embolsamiento de Charkow:

    1. Cruces de Caballero: 1

    2. Cruz de Hierro de 1. Clase: 15

    3. Cruz de Hierro de 2. Clase: 29

    4. Insignia de Herido:

      1. En Plata: 3
      2. En Bronce: 25
    Además: Dos reconocimientos especiales por el Führer y Comandante Supremo de la Wehrmacht.


  5. Consumo de combustible y munición.

    Entre el 13.05. y el 28.05.42 se consumieron 51.945 litros de gasolina y diesel. En el mismo periódo de tiempo se dispararon 9.464 Gr.Patr.38 y 560 A.Z.23.


  1. Ordenes y zonas de operaciones.

    Durante la batalla de embolsamiento de Charkow el Batallón estuvo subordinado al VIII.A.K. La primera orden operativa (comunicada por teléfono al Batallón el 12.05.42 a las 14:00 horas) estipulaba que el Batallón, subordinado al VIII.A.K., debía apoyar el contraataque de la 113.Inf.Div. con el grueso de sus fuerzas y avanzar a través de Merefa lo más rápido posible. Después de que el Batallón fuera desplegado concentradamente en el marco de la 113.Inf.Div. (primer contacto con el enemigo al atardecer del 13.05.42), la 1. Batería, excepto un pelotón que permaneció con la 113.Inf.Div., fué subordinada a la 62.Inf.Div. en el sector vecino y ahí desplegada con todos sus 6 cañones hasta el 19.05.42 (el 13.05.42 pérdida total de un cañón). El pelotón que permaneció con la 113.Inf.Div. fué temporalmente empleado con partes de la 305.Inf.Div.

    Tras consultar a las respectivas unidades de infantería, se han determinado los siguientes días de servício en el sentido de las normas para la concesión de la Insignia de Asalto (la lista aún no está completa, ya que todavía no se ha recibido toda la información de los departamentos de la infantería):

    En el marco de la 113.Inf.Div.:
    13.05.: Ataque sobre Tschapajewka
    14.05.: Contraataque contra carros de combate rusos en Jefremowka
    14.05.: Contragolpe al sureste de Losowaja
    15.05.: Asalto a las vertientes norte de Berestowaja en Ochotschaje
    16.05.: Contragolpe sobre las colinas al noreste de Paraskoweja
    17.05.: Contragolpe y combate de carros de combate rusos en Rjabuchino
    19.05.: Contragolpe contra carros de combate rusos al sur de Rjabuchino
    19.05.: Asalto a la zona oeste de Rjabuchino
    20.05.: Ataque a la muralla turca al sureste de Gultaj Pole
    20.05.: Ataque contra el bosquecillo de setas al oeste de Taranowka
    23.05.: Ataque sobre el bosque al sureste de Paraskoweja
    23.05.: Ataque a la cabeza de puente en Paraskoweja
    24.05.: Ataque sobre Jefremowka
     
    En el marco de la 62.Inf.Div.:
    13.05.: Tschapajewka
    14.05.: Tschapajewka
    15.05.: Bespalowka
    18.05.: Taranowka
    19.05.: Taranowka
    20.05.: Taranowka
  2. Experiencias tácticas.

    1. Preparación y capacidad operativa del Batallón al inicio de los combates.

      El 07., 08. y el 11.05. al Batallón le fueron asignados tres transportes con nuevo equipo (esencialmente en base a a las nuevas Tablas de Organización y Equipo de Guerra). Aparte de los 21 cañones de asalto entregados con estos transportes, el Batallón disponía desde hacia meses unicamente de 3 viejos cañones de asalto. De estos tres cañones, dos unicamente eran aptos con limitaciones para ser empleados localmente de forma estática (véase el informe del Batallón sobre experiencias en la campaña de invierno del 23.04.42, Ia 183/42 geh.) y se perdieron al comienzo de los combates (con la 62.Inf.Div. en Lichatschewo y con la 454.Inf.Div. en Grushino); un cañón por un impacto directo de bomba y el otro tuvo que ser volado tras una penetración enemiga. El tercer cañón, que debido a su estado ya no podía ser considerado totalmente operativo y había sido previsto para la defensa local de Charkow y posteriormente empleado como vehículo escuela, tuvo que ser desguazado el 15.05.42 (pérdida total) tras haber desmontado el cañón y otros componentes importantes para ser empleados en los cañones nuevos que habían resultado dañados por fuego enemigo.

      Tras la recepción de los transportes, el Batallón trabajó con la máxima urgencia para restablecer de inmediato su capacidad operativa. El rodaje y servício técnico de los nuevos cañones se llevó a cabo con la mayor rapidez posible. Sin embargo, cuando al Batallón le alcanzó la orden de despliegue, unicamente dos cañones habían alcanzado el de por sí todavía insuficiente kilometraje de 480 Km, otros siete cañones 300 Km y la gran mayoría de los cañones (12) habían alcanzado un kilometraje de unicamente 100 Km (con el primer transporte del 07.05. nos habían sido entregados 2 cañones, con el segundo transporte del 08.05. se nos entregaron 7 cañones, con el tercer transporte del 11.05. los 12 restantes cañones). Antes de recibir el nuevo equipo, el Batallón había solicitado un periódo de tres semanas antes de ser desplegado para así en este tiempo poder llevar a cabo los necesarios trabajos como el rodaje y servício técnico de los cañones. Sin embargo, la situación hizo necesario el inmediato despliegue del Batallón con todos sus cañones de asalto; las consecuencias para el rendimiento y la vida útil de los motores se abordarán en otro contexto (experiencias técnicas). En este punto unicamente cabe mencionar que, como es natural, el rendimiento y la capacidad operativa de cañones de asalto sin rodar se vén afectados negativamente; el que esta deficiencia no tuviera todavía mayores consecuencias, se debe al hecho de que la amplia experiencia de los conductores y jefes de cañón, dentro de lo posible, logró minimizar la prematura sobrecarga. La excelente cooperación existente entre las tripulaciones evitó las adversas consecuencias derivadas de la falta del sistema de intercomunicación así como de cualquier medio técnico de comunicación entre los diferentes miembros de la tripulación. Gracias al intensivo trabajo de las baterías, el resto de vehículos a motor del Batallón, la mayor parte entregados con los dos primeros transportes, habían sido medianamente rodados antes del comienzo de las operaciones, si bien, tambien en este caso su prematuro despliegue tuvo consecuencias (véase más abajo).

      Para las operaciones el Batallón pudo apoyarse en oficiales, suboficiales y tropa experimentados y curtidos en combate. La intensiva instrucción, llevada a cabo especialmente en los meses de invierno, posibilitó a las baterías incluso el intercambio de tripulaciones. La experiencia, capacidad y buena equipación del taller y de las tropas de reparación y mantenimiento, contribuyeron significativamente a poder restablecer la operatividad de los cañones y resto de vehículos a motor en un muy corto periódo de tiempo (véase la lista de reparaciones más arriba). La importancia de este trabajo se evidencia en el hecho de que todos los cañones desplegados recibieron multiples impactos y que fué necesario reemplazar no menos de 10 motores de cañón de asalto y 2 tubos de cañón.


    2. Operaciones con la infantería en el ataque y la defensa.

      El desarrollo de la batalla de embolsamiento por Charkow, con el constante cambio de la situación local de los combates y las derivadas diferentes misiones asumidas por las unidades desplegadas, condujo a que las operaciones del Batallón - especialmente en los primeros días de combate - alternaran constantemente entre el ataque y la defensa (contraataque).

      Los requisitos previos para la cooperación con la infantería eran favorables, pues, gracias a previas operaciones, no solo los mandos con responsabilidad, sino tambien gran parte de las unidades de infantería desplegadas, estaban familiarizadas con las características y capacidades de los cañones de asalto. Esta compenetración, sumamente valiosa y esencial para una exitosa colaboración (véase la ficha informativa de la artillería nr. 34, 'Naturaleza y funciones de los cañones de asalto'), garantizó que se facilitara en gran medida el solicitado despliegue concentrado del Batallón, si bien, esta medida no pudo ejecutarse totalmente, pues la situación forzó al Batallón a desprenderse de su 1. Batería (véase más arriba). Sería deseable que, el aquí esencialmente presente conocimiento de las características, rendimiento y posibilidades de empleo de los cañones de asalto, se extendiera a todas las unidades de infantería que potencialmente pudieran cooperar con ellos. Lamentablemente, tiene que constatarse que este esencial requisito para cualquier eficaz colaboración, en muchos casos es totalmente inexistente ó al menos es insuficiente; esto menoscaba la eficiencia del arma, potencia el riesgo de su mal empleo y conduce al prematuro desgaste y pérdida de uno de los medios de combate más valiosos.

      El desarrollo de los combates y la especial situación condujeron a que los métodos de uso y despliegue del arma no siempre estuvieran en corcondancia con los principios derivados del conocimiento y las experiencias. El cañón de asalto es un arma ofensiva. Su empleo como arma cazacarros unicamente puede justificarse cuando no se disponga de otras armas anticarro ó estas no puedan desplegarse a tiempo. Operaciones de escolta solo pueden considerarse en casos excepcionales, operaciones nocturnas ó en primera línea hasta el anochecer son fundamentalmente erróneas y deben por lo tanto ser rechazadas (véase ficha informativa de la artillería nr. 34: 'Combate bajo condiciones especiales', punto 30, apartado 2).

      Las unidades de infantería junto a las que el Batallón fué desplegado, carecían por completo de armas anticarro ó bien su equipación con ellas era totalmente insuficiente. Para la defensa contra excelentemente blindados carros de combate medios y pesados, el canón anticarro de 3,7 cm es practicamente inútil. Por lo tanto, sus posibilidades de éxito son extremadamente escasas. Este hecho compromete seriamente las capacidades defensivas y de combate de la infantería ante ataques acorazados enemigos. El requisito más importante para lograr el éxito es, y seguirá siendo, la confianza: esta debe apoyarse en la percepción de la própia fuerza y posibilidades de éxito. Por consiguiente, una insuficiente defensa anticarro pone en peligro la capacidad defensiva y aumenta la probabilidad de éxito de ataques acorazados enemigos.

      El soldado de infantería alemán ha cosechado numeros éxitos en el Frente Oriental contra un enemigo numerica y materialmente superior: siempre que ha dispuesto del correcto armamento y suficiente suministro ha logrado la victoria. Sin embargo, nisiquiera él podrá resistir una batalla desesperada, especialmente cuando su capacidad física para la defensa se ha visto mermada por los duros combates de invierno. En esta operación, como en anteriores ocasiones, ha sido motivo de orgullo para las tripulaciones de los cañones saber que su participación en el ataque y la defensa no solo ha sido crucial para la moral de la infantería, sino que a menudo ha representado la única condición indispensable para poder alcanzar el éxito.

      Tambien en la bolsa de Charkow se ha podido constatar que el avance de los cañones de asalto ha arrastrado a la infantería hacia adelante, incluso cuando una fuerte defensa enemiga ha amenazado con frenar el ataque. Sin embargo, el adelantado avance de los cañones de asalto no debe convertirse en la norma, por muy comprensible que sea el deseo de la infantería de reducir así sus pérdidas. Al contrario, los cañones de asalto deben ser desplegados siempre que sea posible por sorpresa, cuando el ataque de la infantería haya avanzado y las armas defensivas enemigas puedan ser identificadas. Retirar los cañones de asalto prematuramente de su zona de preparación, por el mismo motivo que estos no deben ocuparla demasiado pronto, anula el extraordinariamente importante factor sorpresa y facilita que el enemigo pueda desplegar a tiempo sus armas anticarro y concentrarlas sobre los cañones de asalto. Al igual que hacemos nosotros, cuando el enemigo identifica una zona de preparación y sospecha un ataque de carros de combate (cañones de asalto) este trata de establecer una defensa lo más fuerte posible. En muchos casos, el enemigo, agachado en sus trincheras, se ha dejado arrollar por los cañones de asalto para posteriormente atacar por sorpresa a la descubierta infantería que les seguía. Si anteriormente ha existido una correcta orientación, el jefe de la unidad de cañones de asalto debe ser quien elija el momento de cuando entrar en acción, así como debe ser tambien él quien elija la zona de preparación, ya que estas decisiones están determinadas por las necesidades específicas de la artillería de asalto. Cuando el enemigo, como ha sucedido en el cerco de Charkow, emplea carros de combate para la defensa y realización de contragolpes, esta necesidad se hace todavía más evidente: en la lucha carro de combate contra carro de combate el factor sorpresa es de vital importancia.

      En el transcurso de las operaciones, la infantería puede brindar un valiosísimo apoyo a los cañones de asalto, un apoyo que en muchos casos no se produce, no por falta de buena voluntad, sino por apatía y obstinación. Debido al confuso terreno y difíciles condiciones de las carreteras, es particularmente importante recibir advertencias a tiempo sobre zonas pantanosas, campos de minas, posibilidades de cruce de ríos y marismas y capacidad de carga de los puentes, sin olvidar tambien la protección de los especialmente peligrosos ataques contra los flancos del cañón de asalto (fusiles anticarro, cocktails Molotow, perros con minas).

      La infantería no conoce ó bien no tiene suficientemente en cuenta, que los cañones de asalto no deben operar al anochecer ó durante la oscuridad ni tampoco mantenerse en primera línea. La extremadamente limitada visibilidad del conductor y el visor óptico del cañón, que unicamente puede ser empleado durante el día, les convierte en la oscuridad en totalmente ineficientes; son por lo tanto, totalmente vulnerables al fuego enemigo (cañones anticarro camuflados, carros de combate al acecho) sin ellos disponer de capacidad própia para actuar. Este hecho debe ser tenido en cuenta ya al seleccionar el momento para iniciar un ataque. Frecuentemente, los ataques en los que debían participar los cañones de asalto, se han lanzado tan tarde que ha sido imposible finalizarlos antes del anochecer. Consecuentemente, los cañones de asalto no han podido regresar a sus puntos de partida y el reabastecimiento de combustible y munición así como los necesarios trabajos de mantenimiento técnico no han podido realizarse a tiempo, de modo que la capacidad operativa de los cañones al día siguiente, cuando realmente podrían emplearse eficazmente, unicamente ha podido restablecerse con retraso.

      El empleo de los cañones para la limpieza de bosques suele ser inútil, pués el peligro de que las granadas exploten prematuramente al impactar contra arboles y la deficiente visiblidad impiden disparar con precisión. Lo mismo es igualmente valido para ataques sobre jardines densamente arbolados ó con arbustos. Dentro de la zona de ataque, el trayecto de avance de los cañones de asalto está determinado por este tipo de obstáculos.


    3. Combate de carros de combate enemigos.

      En la bolsa de Charkow el Batallón se ha enfrentado a una abrumadora superioridad numérica de carros de combate enemigos. Adicionalmente, estos carros de combate han sido superiores en blindaje, movilidad y potencia de fuego (mayor velocidad inicial). Se ha tratado de carros de combate de los siguientes modelos: T-34, T-60, KW-I, KW-II, Mark II y Mark III. Como se ha podido constatar en carros de combate destruidos, los vehículos habían sido fabricados en 1941 (último trimestre); por ejemplo, en algunos Mark II destruidos se han localizado placas con la fecha de fabricación Octubre/Noviembre de 1941 (texto en inglés).

      El estilo de combate de los carros de combate rusos se caracteriza por el intento de realizar operaciones concentradas (superioridad numérica) y aprovechar las condiciones del terreno para romper las líneas defensivas enemigas. Los rusos evitan entrar en combate con vehículos individuales ó pequeñas unidades, especialmente cuando sospechan que el enemigo dispone de potente armamento anticarro. Tras los extraordinários éxitos logrados por el Batallón los dos primeros días (13. y 14.05.), frecuentemente la mera aparición de cañones de asalto del Batallón ha sido suficiente para que las fuerzas acorazadas enemigas, numericamente muy superiores, se hayan replegado inmediatamente. Este hecho supuso un fortalecimiento significativo de la voluntad de defensa de nuestra infantería.

      El estilo de combate del arma acorazada enemiga (preferiblemente operaciones concentradas), que dispone de un enorme número de carros de combate, no solo presenta ventajas tácticas, en muchos casos el enemigo ha logrado remolcar vehículos destruidos y así evitar que cayeran en nuestras manos.

      En muchos casos se ha podido observar que el enemigo ha remolcado carros de combate incendiados fuera del alcance de nuestros cañones, evitando así su pérdida total. De los interrogatórios a prisioneros realizados en el sector del VIII.A.K., merece especial atención la declaración del comandante de la 148.Brigada Acorazada, General de Brigada Michailow, del 29.05.42. En su declaración confirma que las graves pérdidas de su brigada fueron provocadas principalmente por cañones de asalto. De las declaraciones de otros oficiales capturados se desprende que el enemigo considera nuestra táctica como más flexible y los efectos de nuestras armas como más precisas que las suyas. La actitud del arma acorazada enemiga se analizará más adelante.

      En referencia al combate en sí de carros de combate enemigos:

      En el combate carro de combate (cañón de asalto) contra carro de combate, el atacante siempre se encuentra en desventaja frente a un adversario preparado para la defensa. El enemigo es claramente consciente de ello. Ya durante las operaciones de invierno, a pesar de su significativa superioridad numérica, evitó atacar localidades ó posiciones donde sabía, ó sospechaba, que se encontraban cañones de asalto al acecho. Los hechos que sustentan esta observación solo requieren una breve mención: un cañón de asalto (carro de combate) camuflado en una posición de emboscada, ó incluso alertado a tiempo sobre la aproximación y dirección del ataque enemigo, puede ver y escuchar al enemigo antes de que este siquiera pueda reconocer su objetivo. Por lo tanto, puede permitir que el enemigo se aproxime y atacarle por sorpresa. La desventaja del atacante unicamente puede ser equilibrada aprovechando el factor sorpresa. En la bolsa de Charkow esta posibilidad se ha dado en muchas ocasiones gracias al terreno (profundas depresiones) y que ha permitido una aproximación y sobretodo la toma de posiciones de tiro sin ser detectado (excepto los ruidos de motores). Dado que al inicio de la batalla el enemigo atacó con numerosos carros de combate por delante de su infantería sin tener conocimiento de la existencia de los cañones de asalto, desde posiciones de emboscada pudieron lograrse grandes éxitos. Para disparar con la Panzer-Sprenggranate 38 se considera generalmente como la distancia más ventajosa los 300 - 700 metros. Los mejores efectos se han logrado con impactos sobre la unión casco-torreta, blindaje trasero incluidos el compartimento del motor y los depósitos de combustible así como el sistema de rodadura y las cadenas. A pesar de su excelente blindaje, los carros de combate rusos con sistema eléctrico de giro de la torreta, poseen la gran desventaja de que, incluso debiles impactos, pueden dañar el cableado y así inutilizar el sistema de giro de sus torretas. En muchos casos, la situación ha obligado a realizar ataques a distancias menores ó mayores a los indicadas anteriormente. A cortas distancias, los especiales efectos de la Panzer-Sprenggranate 38 son menores; en estos casos, se han logrado éxitos apuntando con precisión sobre el sistema de rodadura. En ocasiones, contra fuerzas acorazadas numericamente muy superiores, ha sido necesario abrir el fuego a distancias superiores a los 800 metros con el objetivo de estorbar su avance y provocar confusión. Frecuentemente se ha logrado que, a pesar de su superioridad, los carros de combate se replegaran e incluso que sus tripulaciones abandonaran los vehículos tras haber recibido ligeros impactos. En los enfrentamientos contra carros de combate enemigos, se ha constatado como muy eficaz el despliegue de un pelotón contra sus flancos, forzándo así al enemigo a concentrarse hacia dos diferentes direcciones de ataque. La mayor parte de los impactos logrados por el enemigo - todos los cañones desplegados por el Batallón han recibido múltiples impactos - se han producido cuando nuestros cañones participaban en un ataque y el enemigo disparaba desde posiciones cubiertas.

      En este contexto, en referencia a los efectos de la Panzer-Sprenggranate 38 en el combate de vehículos acorazados, se citan textualmente las valoraciones generales de los jefes de cañón de las baterías:

      1. Batería:
      La Panzer-Sprenggranate 38 ha demostrado su valía en el combate de carros de combate enemigos. A pesar de que, debido a su escasa velocidad inicial, la granada unicamente ha logrado perforar el blindaje de carros de combate ligeros, en el combate de vehículos pesados no se han producido rebotes, tampoco a grandes distancias, como sucedía con la anterior granada perforante. La granada se ha adherido al carro de combate, creando en el blindaje un orifício de entre 1 - 4 cm de profundidad y entre 2 - 4 cm de ancho. Apenas perforaciones (los efectos dependen naturalmente de la distancia, el blindaje y el ángulo de impacto).

      3. Batería:
      La nueva munición (Pz.Spr.Gr.38) nos ha venido muy bien. Al impactar contra el carro de combate enemigo, la granada debe generar un auténtico efecto soldadura, se abre paso literalmente a través del acero. Unicamente crea un pequeño orifício de aproximadamente 2 - 3 cm de diámetro. En muy poco tiempo, debe generarse un calor tan intenso en el interior del compartimento de combate, que todo se incendia, ó al menos sus ocupantes se ven obligados a abandonar el vehículo.


    4. Combate del resto de fuerzas enemigas.

      Las fuerzas enemigas a las que se ha enfrentado el Batallón poseían en los carros de combate su arma más poderosa. En relación con anteriores operaciones, el despliegue de la artillería ha sido menor; sin embargo, el constante reposicionamiento de la artillería pesada disponible por el enemigo provocó un notable y a menudo muy desagradable refuerzo de sus ataques así como un apuntalamiento de su voluntad de resistencia. Por el contrario, la equipación del enemigo con lanzagranadas pesados ha sido muy buena.

      La infantería rusa no siempre ha podido seguir el ritmo de sus carros de combate durante los ataques. En la defensa, su moral ha sido significativamente menor que en enfrentamientos anteriores. Este hecho ha quedado especialmente en evidencia cuando se han atacado posiciones enemigas: mientras anteriormente el enemigo se defendía tenazmente hasta el último momento, incluso en situaciones desesperadas, ahora repetidamente, tras un corto combate a distancias de 800 - 1.000 metros, incluso posiciones bien fortificadas han sido abandonadas. De nuevo ha podido constatarse el sorprendente hecho de que puntos de cruce claves ó bien no habían sido ocupados ó su dotación era insuficiente, así como que puentes, que por nosotros habían sido volados y posteriormente el enemigo había reparado, habían sido abandonados totalmente intactos. Igualmente asombroso es el hecho de que la munición que el Batallón tuvo que dejar atrás durante la ordenada retirada, fuera abandonada totalmente intacta en el mismo lugar donde nosotros la depositamos, a pesar de que el enemigo había ocupado durante dos días el pueblo donde se encontraba la munición. Sin embargo, durante la retirada y mientras la huida parecía todavía posible, el enemigo ha realizado todos los esfuerzos posibles por remolcar todos sus vehículos y equipo.


    5. Mando del Batallón y enlaces de comunicaciones.

      El despliegue del Batallón sobre un relativamente estrecho sector y la disponibilidad de enlaces de comunicación que han funcionado correctamente permitieron, mejor que en otras ocasiones, un constante contacto con las baterías de combate desplegadas; además de los medios de comunicación del Batallón, adicionalmente tuvimos a nuestra disposición las conexiones telefónicas de las divisiones y regimientos. Unas condiciones relativamente favorables de las carreteras en retaguardia posibilitaron un satisfactório suministro de las unidades desplegadas, especialmente con combustible y munición.

      Desde el puesto de mando del Batallón, ubicado siempre en la misma posición del puesto de mando de la división y que ha seguido todos sus cambios de posición, se ha podido supervisar en todo momento la situación de los combates y operaciones de las unidades desplegadas. La equipación del Batallón con Sd.Kfz.17 ha garantizado la constante comunicación entre el puesto de mando del Batallón (puesto de mando del regimiento) y los cañones de asalto desplegados así como entre estos y el depósito de suministros avanzado (váse más abajo), mientras la comunicación entre el depósito de suministros principal y los trenes de abastecimiento se ha llevado a cabo mediante mensajeros. El Sd.Kfz.17, desplegado de esta manera, ha asumido eficazmente la tarea de comunicaciones originalmente asignada al suboficial de reserva. El mayor alcance de su Fu.5 y Fu.16 ha permitido realmente, tambien durante las operaciones, mantener la comunicación, algo totalmente imposible para el suboficial de reserva equipado con su insuficiente equipo formado por una radio de mochila. Sobre el modo de empleo de los medios de comunicación, véase el plano esquemático en el anexo. La planeada equipación del vehículo acorazado del comandante y de los vehículos acorazados jefe con equipos de 30 vatios mejorará significativamente el alcance. Es necesaria la equipación con una celda de contrapeso mediante la cual dirigir desde atrás el abastecimiento.
  3. Suministro y abastecimiento.

    1. Introducción.

      Dos circunstancias permitieron al Batallón abastecer y atender tecnicamente a las baterías de combate desplegadas:

      1. La posibilidad de poder apoyarse en Charkow, donde se ubicaban el taller del Batallón, pabellones, almacenes de recámbios y diversos centros de suministro. Además existían ventajosas conexiones de transporte, para los estándares rusos, en buen estado: Charkow (trenes de abastecimiento, puesto de mando restante, taller) - Merefa (cuerpo de la armada) - Novaja Wodolaga (combustible, munición, ferrocarríl)

      2. Debido al inicial despliegue concentrado del Batallón sobre un relativamente estrecho sector, fué posible combinar todos los vehículos del Batallón empleados para el abastecimiento y suministro, así como adicionalmente las tropas de reparación y mantenimiento de las baterías con el comando especial de la escuadra de reparación y mantenimiento del Batallón. La estructura del Batallón quedó formada del siguiente modo (véase tambien el esquema adjunto):

        1. Charkow (trenes de abastecimiento, taller).

          Distancia entre I. y II. variable, véase II. y III.

        2. Base de suministro principal.

          Escuadras de abastecimiento (combustible y munición), tropas de reparación y mantenimiento de las baterías, armería, camiones de radio-comunicaciones, comando especial de la escuadra de reparación y mantenimiento.

          Distancia entre II. y III. dependiendo del estado de las carreteras, aproximadamente 10 Km.

        3. Base de suministro avanzada.

          Idealmente en la proximidad de la zona de preparación de la batería media. Por cada batería 4 camiones de combustible y munición cargados y preparados en todo momento, ayudante del armero y mecánicos de vehículos acorazados de las baterías. Kfz.17 de la batería media.

        4. Zonas de preparación de las restantes baterías de combate.

          Kfz.17 en los respectivos puestos de mando de los regimientos.

        5. Cañones del Batallón desplegados equipados con equipo receptor y transmisor.

          Distancia depende de la situación de combate.

        6. Puesto de mando del Batallón.

          Próximo al puesto de mando de la división. Posición generalmente escalonada lateralmente / central del sector de la división, aproximadamente a la altura de la base de abastecimiento avanzada (III.). Kfz.17.
      El mando de todo el aparato de suministro (base de suministro principal, base de suministro avanzada, transportes intermedios e individuales) ha sido responsabilidad de un oficial especialmente designado para ello (es necesario asignarle un Volkswagen para poder garantizar su movilidad, tambien sobre terreno difícil). Los vehículos de las baterías se han desplegado cuando ha sido necesario, se han organizado transportes individuales. La asistencia técnica del taller y de la escuadra de reparación y mantenimiento ha sido responsabilidad del Ingeniero de Guerra y del jefe de taller, la del comando especial en la base de suministro del Inspector Técnico (K). La armería y el taller de mantenimiento de equipos de radio, exceptuándo las fuerzas enviadas a las zonas de preparación de las baterías, se han ubicado en la base de suministro principal.

      Esta estructura se ha constatado como excepcionalmente eficaz y ha asegurado el oportuno suministro de munición y combustible ahí donde era más necesario. Este aparato ha sido lo suficientemente flexible como para poder adaptarse a la situación imperante, por un lado el constante cambio de posición de los almacenes de distribución y por el otro el de las baterías de combate. Gracias a la disponibilidad de los remolcadores de 18 toneladas del Batallón ha sido posible, tambien sobre terreno difícil, mover los transportes hacia adelante. El despliegue de los remolcadores de 18 toneladas - el Batallón dispuso temporalmente de 5 remolcadores, posteriormente tuvo que desprenderse de 2 de ellos - posibilitó la recuperación de cañones temporalmente no operativos y de este modo el restablecer su operatividad. La magnitud del trabajo realizado en los depósitos de suministros se evidencia claramente en las cifras presentadas más arriba (IIb). Los trabajos más difíciles (reemplazo de motores y tubos de cañón) se han realizado en incansables trabajos diurnos y nocturnos en un periódo de tiempo excepcionalmente corto. La división de las fuerzas empleadas en trabajos de reparación entre el taller y la base de suministro principal, garantizó desde un primer momento el reparto de los trabajos más importantes en base a su dificultad, duración y viabilidad técnica entre el taller y la base de suministro principal. Esta evaluación y división entre casos "móviles" (base de suministro principal) y casos "estacionários" (taller), llevado a cabo por el comando especial de la escuadra de reparación y mantenimiento en colaboración con las tropas de reparación y mantenimiento de las baterías, ha tenido igualmente efectos muy beneficiosos. Como de costumbre, pequeños trabajos de reparación han sido realizados por los mecánicos acorazados y asistentes de la armería en las zonas de preparación.

      La estructura descrita anteriormente, que posibilita llevar a la práctica el concepto básico de la unidad de suministro del Batallón - y que ofrece significativas ventajas para el independiente suministro de las baterías - puede implementarse siempre que el Batallón sea desplegado de forma concentrada. Si las baterías son distribuidas dentro de diferentes sectores divisiónarios, además de poseer tacticamente otras desventajas, el escalonamiento en frente es demasiado ancho; en estos casos las baterías tienen que suministrarse por su cuenta.


    2. Munición.

      La cuestión de los efectos de la munición ya se ha tratado en la sección de experiencias tácticas. Cabe remitirse aquí a esas exposiciones.

      Demuestran que la equipación con unicamente un tipo de munición ó el otro, es insuficiente (Pz.Spr.Gr.38 ó A.Z.23). La Panzer-Sprenggranate 38 ha demostrado su valía en el combate anticarro. El Batallón no puede determinar con certeza si dos casos de detonación prematura en el tubo están relacionadas con la munición disparada. La Panzer-Sprenggranate 38 - como único tipo de munición - es insuficiente, a pesar de poder ser empleada contra objetivos de área. Los efectos de la granada de alto explosivo A.Z.23 contra objetivos de área son mucho mejores. Por lo tanto, mientras no se disponga de un tipo de munición que cumpla plenamente ambos fines, debe disponerse de ambos tipos de munición. Sería deseable un único tipo de munición, de lo contrario la selección del tipo de munición para la equipación del cañón es difícil. Debido a los diferentes pesos del proyectíl, y por lo tanto, de su trayectória, el disparo mixto de ambos tipos de munición es complicado. Alto consumo de munición, véase más arriba.


    3. Experiencias técnicas.

      En esta sección deben tratarse las modificaciones en las Tablas de Organización y Equipo de Guerra; si bien al Batallón le fué asignado equipo en base a las nuevas Tablas de Organización y Equipo de Guerra, esta equipación se ha constatado como deficiente, en la medida que incluye todos los recortes de las nuevas tablas, pero no las modificaciones que podrían entenderse como mejoras.

      El Batallón es totalmente consciente que la escasez de materias primas y el nivél de producción hacen necesarias medidas de ahorro y restricción. Asimismo, reconoce que la equipación del Batallón - en base a las anteriores Tablas de Organización y Equipo de Guerra - ha contribuido al ahorro.

      Sin embargo, los recortes y restricciones no deben dar la impresión de tratarse de un ahorro sistemático. La aceptación de estas modificaciones por parte de la tropa y su comprensión sobre su necesidad, mejoraría si se permitiera a la tropa de campaña presentar por su cuienta propuestas por escrito - aunque fuera unicamente en forma de informes escritos sobre experiencias ó sugerencias orales - que pudieran hacerse llegar a los decisivos departamentos.

      Sumamente preocupante es la reducción de los remolcadores de munición (1 ton.), cuyo número por batería ha sido reducido de 6 a 3. Tres remolcadores de munición (1 ton.) totalmente operativos son suficientes unicamente en el teórico escenário más favorable, cuando los cañones de la batería y todos sus pelotones son desplegados en un estrecho sector y las rutas de suministro son cortas. En la práctica, este número será siempre insuficiente, al desviar un único pelotón el suministro ya no puede funcionar. Por ejemplo, un pelotón desplegado en la bolsa de Charkow, tuvo que interrumpir su apoyo a un ataque de infantería tras disparar toda su equipación de munición (120 proyectiles) al no poder ser abastecido con munición (camión con munición a 15 Km de distancia, remolcador de munición no operativo debido a rotura del eje delantero). Si en esos momentos el enemigo hubiera atacado con carros de combate, no solo los dos cañones de asalto habrían estado totalmente indefensos, sino que también habría sido muy difícil mantener el área de 15 Km que la infantería había ganado con el apoyo de los cañones.

      La anterior cifra de 6 remolcadores de munición (1 ton.) por batería era suficiente; la reducida cifra de 3 es insuficiente en cualquier circunstancia. Este recorte perjudica el suministro de munición y combustible y supone necesariamente una disminución de la capacidad de combate.

      Los defectos del remolcador (1 ton.) ya han sido tratados en anteriores informes sobre experiencias (insuficiente altura sobre el suelo, enganche de remolque todavía demasiado débil, la barra de enganche del remolcador de munición ha sido entretanto reforzada por el Batallón).

      Los en las nuevas Tablas de Organización y Equipo de Guerra establecidos 3 remolcadores (18 ton.) tambien son insuficientes. Sobre terreno difícil, tres remolcadores (18. ton.) no bastan. Para poder llevar a cabo su más importante suministro sobre terreno difícil, las baterías de combate necesitan urgentemente un remolcador (18 ton.). 2 remolcadores (18 ton.) adicionales son necesitados para asegurar la conexión con retaguardia. Necesarios son 5 remolcadores (18 ton.); 4 es el mínimo. Si durante el periódo del barro del pasado otoño, el Batallón hubiera dispuesto de 5 remolcadores (18 ton.), solamente se habría sufrido una fracción de las pérdidas de camiones, coches y motocicletas. Por lo tanto, la asignación de dos remolcadores (18 ton.) adicionales evitaría críticas pérdidas materiales.

      En este contexto, cabe señalar que la necesidad de estos medios de remolque es aún más evidente porque, a pesar de que las Tablas de Organización y Equipo de Guerra establecen camiones todoterreno, unicamente se nos han asignado camiones de orígen civíl. El número de camiones ha vuelto a ser reducido hasta alcanzar un nivél que afecta significativamente la capacidad operativa del Batallón. El número de camiones establecidos es insuficiente; para un Batallón que tiene que llevar a cabo la práctica totalidad de su suministro mediante sus própios medios, toda pérdida tiene efectos catastróficos. Por ejemplo, en los últimos días el Batallón ha sufrido la pérdida temporal, en parte por un largo periódo de tiempo, de 8 camiones por efectos del enemigo (impactos de bomba). Una pérdida de este tipo, algo que siempre puede suceder, podría afectar a todo el sistema de suministro. En este contexto, además de la reducción del número de camiones, la simultánea disminución de la capacidad de carga (antes camiones Klöckner Deutz, ahora Ford V8) tiene tambien un efecto negativo. Por ejemplo, antes un camión podía transportar 16 bidones, ahora unicamente 12 bidones (200 litros) de combustible.

      Una cierta reducción del número de motocicletas hubiera sido tolerable, pero la reducción implementada en 30 motocicletas medias y 2 motocicletas con sidecar es excesiva. Una reducción del número de motocicletas medias hubiera podido ser aceptable, si en su lugar se hubieran asignado Kfz.1 (Volkswagen) adicionales. En cambio, el número de coches tambien ha sido reducido (en algunos casos hasta en un 50 %). La pérdida de un coche todoterreno tiene consecuencias extremadamente perjudiciales. Los Kfz.17 pueden ser empleados como vehículos todoterreno con limitaciones, su gran altura y escasa visibilidad les hacen particularmente inadecuados para misiones de reconocimiento sobre terreno difícil.

      Absolutamente necesario es un aumento del número de Kfz.1 (Volkswagen), con los que se han realizado excelentes experiencias, por ejemplo a cambio de la reducción de motocicletas.

      El sistema de tracción del sidecar ha demostrado su valía, a pesar de ser insuficiente sobre terreno pesado y blando.

      Se necesitan urgentemente camiones adicionales (preferiblemente todoterreno) para la obtención y el transporte de recambios.

      Para el nuevo equipo asignado al Batallón, todavía no se dispone de recambios, tampoco pueden obtenerse en los depósitos de recambios de los parques. Sobre las dificultades existentes en la obtención de recambios para batallones de cañones de asalto ya se ha informado en anteriores ocasiones.

      Como ya se ha apuntado al início de este informe, el Batallón tuvo que ser desplegado antes de que sus cañones de asalto y resto de vehículos a motor hubieran sido correctamente rodados. Las resultantes desventajas, agravadas por su contínuo empleo y la irregular realización del mantenimiento técnico, se ilustran muy claramente en el hecho que han tenido que reemplazarse un mínimo de 10 motores; la pérdida de este tan valioso material se ha debido a su prematuro desgaste (fugas en los cilindros). Aunque este material no se ha perdido totalmente, su reparación requiere de un largo periódo de tiempo y unicamente puede llevarse a cabo en talleres especializados en retaguardia.

      Unicamente han podido evitarse mayores averías gracias a la experiencia y diligencia de los conductores.

      Estas circunstancias exigen las siguientes necesarias reclamaciones:

      1. Antes de ser desplegadas, las nuevas unidades de equipo (nuevas formaciones) deben ser rodadas. Este rodaje debe ser llevado a cabo en la patria - independientemente de la situación de combustible - pues como demuestra la experiencia, las unidades que alcanzan el frente son desplegadas inmediatamente, "cueste lo que cueste". El consumo del necesario combustible para el rodaje y la realización de un regular servício técnico, siempre resultará rentable, pues se evitará el innecesario desgaste del material y la prematura pérdida de cañones y resto de vehículos a motor. Sería sumamente imprudente descuidar estas tan necesarias e importantes medidas debido a la escasez de combustible: su omisión necesariamente tiene que tener efectos negativos en el transcurso de la guerra. Se recomienda que, siempre que sea posible, el rodaje y servício técnico sea realizado por la tropa (conductores y mecánicos acorazados) a la que le ván a ser asignados los vehículos.

      2. El necesario tiempo para la realización del servício técnico tiene que estar asegurado en cualquier circunstancia. La directiva (p.e. hoja informativa de la artillería nr. 34, sección 13) de asegurar una pausa después de un cierto periódo de tiempo de despliegue (no es aconsejable fijar un número específico de días, pues deben tenerse en cuenta la intensidad de las operaciones y el terreno) es mera teoría mientras no se pueda dar por sentado el necesario conocimiento sobre una unidad totalmente motorizada en todos los puestos de mando. Es posible que algunos comandantes de regimiento ó división puedan ser indiferentes a las consecuencias de descuidar el servício técnico ó las importantes pausas de combate, pero el mando general no puede ni debe ser indiferente. Por todos es sabido que un caballo sobrecargado morirá si no se le alimenta y cuida a tiempo; que en tal caso el motor tambien falla, todavía no es de suficiente conocimiento general, a pesar de que el motor de un cañón de asalto es mucho más pesado y considerablemente más caro de reemplazar que un caballo.

        Solamente se podrán garantizar estas pausas de combate, cuando a los comandantes que tienen la responsabilidad de asegurar la constante capacidad operativa y el mantenimiento de su batallón se les conceda la necesaria libertad de decisión. Tambien desde un punto de vista técnico es necesario reforzar el poder de decisión de los comandantes de batallones de cañones de asalto.
      Apéndice del 04.07.42 en relación a la página 14:

      Si se necesitara una prueba adicional para demostrar que el número de remolcadores (18 ton.) y remolcadores (1 ton.) establecidos en las Tablas de Organización y Equipo de Guerra es totalmente insuficiente, lamentablemente esta puede encontrarse en la experiencias realizadas por el Batallón en las actuales opraciones. El 30.06.42 la 1. Batería sufrió la pérdida total (impactos directos de artillería y carros de combate) de 1 remolcador (18 ton.) y 2 remolcadores (1 ton.). El tercer remolcador (1 ton.) se encuentra temporalmente fuera de servício (rotura del eje delantero). La asignación de un remolcador (1 ton.) procedente de las otras baterías es una posible solución temporal de urgencia pero que afecta a la capacidad de combate del resto de baterías. Se han iniciado inmediatamente las correspondientes negociaciones, aún y así todavía no sabemos cuando podremos contar con la asignación de reemplazo para los vehículos destruidos. Debido al avance a través de grandes distancias, esta situación afecta gravemente el estado de los restantes vehículos.






Firmado: Gloger