Documento redactado por el jefe de la 1./Stu.Gesch.Abt.237, Hauptmann Bodo Spranz, sobre las operaciones de su batería entre los días 12.09. - 15.09.43. en la zona de Smolensk.
Notas:
- Gracias a los éxitos logrados por la 1./Stu.Gesch.Abt.237 a finales de Agosto de 1943, donde la batería destruiría en un periódo de unicamente seis días 61 carros de combate enemigos, Bodo Spranz sería propuesto para ser condecorado con la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro. Antes de que esta propuesta llegara a ser tramitada, a finales de Septiembre y por los hechos narrados en este documento, la 330.Inf.Div. propondría a Spranz para ser condecorado con las Hojas de Roble de la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro. El 03.10.43, como un hecho absolutamente excepcional, a Bodo Spranz se la concederían simultaneamente ambas condecoraciones. Al Hauptmann Bodo Spranz, que en Abríl de 1944 sería retirado del frente para ocupar una posición en la Escuela de Cañones de Asalto de Burg, se le atribuye la destrucción de 76 carros de combate, lo que le convierte en el comandante de cañón de asalto más exitoso de la contienda.
- En las fechas en las que acaecieron los hechos aquí narrados, la unidad superior de cañones de asalto era denominada 'Abteilung'; debido a que en este documento se emplea la denominación 'Brigade' (denominación introducida a comienzos de Febrero de 1944), el documento habría sido redactado por Spranz sin lugar a dudas en una fecha posterior, probablemente ya en su época de instructor.
Hauptmann Spranz
En otoño de 1943, en el transcurso de los movimientos de repliegue en el sector de un Korps en la zona de combate al sur de Smolensk, se realizó una pausa de varios días y se ocupó a toda prisa una posición defensiva provisional. Las cuantiosas bajas sufridas, obligaron al enemigo a detener temporalmente sus ataques hasta la asignación de nuevas fuerzas.
La Sturmgeschütz-Brigade 237, subordinada al Korps, fué retirada temporalmente para poder llevar a cabo los necesarios trabajos de reparación y mantenimiento.
El 12.09. se exploró una zona de preparación para un pelotón de alarma de la 1. Batería en el sector del regimiento y al anochecer, siguiendo ordenes de la división, el pelotón se trasladó allí. Debido a los testimonios de desertores se esperaba un potente ataque en los próximos días. Al día siguiente, tres cañones de asalto adicionales se sumaron al pelotón. Una incursión enemiga realizada durante el mediodía pudo ser neutralizada independientemente por la infantería. Al día siguiente tampoco sucedió nada que requiriese el despliegue de los cañones de asalto.
Nuestra própia línea discurría aproximadamente en dirección norte a sur. Siete cañones de asalto de la 1./Sturmgeschütz-Brigade 237 se encontraban disponibles. El resto todavía se encontraba en reparación.
La mañana del 15.09., tras dos horas de fuerte preparación artillera y apoyado por potentes fuerzas acorazadas y aéreas, el enemigo atacó el sector del regimiento. La batería conocía el terreno a la perfección gracias a anteriores operaciones. El ataque enemigo solamente podía focalizarse en un punto en concreto que era ideal para este tipo de operación. Cuando el enemigo dejó de atacar con su fuego de artillería nuestra primera línea y, con el objetivo de obstaculizar el movimiento de cualquier reserva, lo dirigió contra nuestra retaguardia, la 1. Batería avanzó sobre la presumible zona de incursión. Debido al fuego de la artillería, las líneas de comunicación telefónica de la infantería habían sido destruidas, razón por la que era necesario actuar con rapidez. La suposición resultó ser correcta. La brecha se había producido en la zona esperada.
La 1. Batería avanzó sobre la zona de incursión en un ancho frente. Tras tomar una baja colina en la zona de ruptura, la batería se encontró repentinamente en el flanco de una vanguardia acorazada enemiga. ¡50 - 60 carros de combate enemigos con infantería montada contra unicamente 7 cañones de asalto! Cada cañón de asalto disparó contra uno de los carros de combate y tras unos instantes 7 carros de combate enemigos se encontraban en llamas. Los cañones de asalto lograron sorprender totalmente al enemigo. El avance enemigo empezó a estancarse y, antes de que pudiera reaccionar ante la nueva situación, perdió 13 carros de combate adicionales, vehículos que uno detrás del otro volaron por los aires. Todo esto sucedió en apenas 30 minutos. Gracias a la sorpresa del enemigo y a la confusión provocada por los carros de combate incendiados y las explosiones, los cañones de asalto dominaban totalmente la situación. Los carros de combate enemigos empezaron a replegarse y unicamente un pequeño grupo que se encontraba más al norte sobre terreno de arbustos continuó avanzando. Un cañón de asalto causó baja temporal por una avería y tuvo que regresar.
Cuatro cañones de asalto fueron mantenidos como cobertura en la zona de ruptura y los dos restantes fueron desplegados para perseguir al enemigo que avanzaba sobre el terreno de arbustos en dirección oeste. Describiendo un amplio arco, los dos cañones de asalto se posicionaron frente al enemigo, que avanzaba sobre campo abierto. Aquí 7 carros de combate enemigos corrieron la misma suerte que los 20 anteriores.
Gracias a la destrucción de estos 27 carros de combate, la mitad de los desplegados por el enemigo, se logró neutralizar la principal fuerza del ataque enemigo y sellar la zona de ruptura. La batería de cañones de asalto no perdió ningún cañón. Unicamente dos hombres de las dotaciones resultaron levemente heridos.
Para este tipo de operaciones, ningún otro arma es tan perfectamente idóneo como el cañón de asalto. Su movilidad, capacidad campo a través, su rápida disposición de tiro y la audacia de sus dotaciones, le han convertido en un apoyo imprescindible de la infantería y en el adversario más temido del arma acorazada enemiga.