Informe redactado el 31.05.40 por el entonces comandante del Panzer-Regiment 35, Oberstleutnant Heinrich Eberbach, donde relata las peripecias de este regimiento acorazado entre el 09.05. y el 29.05.40 en la Campaña de Francia.

Nota:
Véase tambien el informe del Pz.Rgt.35 sobre los combates acorazados de mediados de Mayo de 1940 en la zona Hannut - Merdorp - Perwez.

31.05.1940

Panzer-Regiment 35






¡Estimados camaradas y amigos del Regimiento!


La primera fase de la campaña del oeste ha finalizado. Nuestros pensamientos están con los familiares de quienes cayeron en Polonia y en los últimos días, con los camaradas que, debido a las heridas ú otros compromisos, unicamente pudieron acompañarnos en espíritu y con los amigos del Regimiento, cuyos buenos deseos nos acompañaron en la batalla. El siguiente informe es una muestra de nuestra gratitud y solidaridad con todos ellos.

Largamente deseada pero de un modo totalmente inesperado, el 09.05.40 alrededor de las 17 horas sonó la alarma. Adiós al permiso de Pentecostés. Un buen número de oficiales ya se han marchado. Al igual que nuestros hombres, al escuchar la notícia dieron media vuelta y se apresuraron al Regimiento. Por supuesto todos ellos tenían claro que no podían permanecer de permiso.

La recien formada 3. Compañía es todavía muy joven. No ha llegado reemplazo para ella, razón por la que andamos escasos de personal.

Pero la alarma funciona a la perfección y a la hora prevista, a pesar de la oscuridad y de conducir sin luz, nos encontramos frente a Aachen. Lamentablemente durante el trayecto el Oberleutnant Deparade ha sufrido un grave accidente por culpa ajena. A las 06:00 horas de la mañana la división cruza la frontera en tres columnas, nuestro regimiento se encuentra en la columna izquierda. El objetivo es Maastricht. La divisa es hacer todo lo posible para tomar los puentes del Mosa y así liberar de su difícil situación a los camaradas que habían aterrizado con planeadores en el Canal Alberto para tomar los puentes por sorpresa.

En Mamelis somos recibidos por fuego de ametralladora procedente del búnker. Los holandeses se defienden. Tres disparos realizados por un Panzer IV de la 8. Compañía contra la tronera y los holandeses salen al trote con los brazos en alto. Continuámos inmediatamente el avance. Barrera tras barrera, a veces hay disparos. Nos abrimos paso y respondemos al fuego. En el sector de Geul fuerte enemigo con cañones anticarro y minas. El avance se estanca durante media hora; después de que el I./Pz.Rgt.35 lo flanquee por la izquierda, cruzamos la colina de Gulpen en dirección Margraten. El estado mayor del Regimiento se traslada al frente. Avanzamos a toda la velocidad que dán los motores. Desde el sur nos aproximamos a Maastricht. Podemos constatar con triunfalismo que Eben-Emael está mudo. Pero de repente escuchamos tres fuertes explosiones. Los holandeses han volado los puentes del Mosa por los aires. Así que, al fin y al cabo no hemos logrado nuestor objetivo.

A las 8:30 horas nosotros, los primeros de la división, nos encontramos frente a los puentes volados. El Abteilung z.b.V. Fleck había llegado antes que nosotros; tampoco ellos habían podido evitar su demolición. Inmediatamente les proporcionamos fuego de cobertura para cruzar el río en botes inflables. Hasta el mediodía se logra establecer contacto con el grupo perdido en el Canal Alberto. Ahí los puentes están intactos.

Durante la noche los pioneros construyen un puente flotante y por la mañana lo cruzamos. El puente de Vroenhoven es atacado por fuego de artillería y bombas aéreas. Atravesamos el puente y en el marco de la brigada nos preparamos para el ataque. El Leutnant von Gerdtell es herido. Los cañones antiaéreos derriban dos aviones enemigos. Un par de valientes motociclistas toma prisionera a una compañía belga.

La infantería ha avanzado considerablemente. A las 10:15 horas la brigada acorazada inícia su ataque. El Regimiento avanza hasta Overrepen, 3 Km al noroeste de Tongres. El II./Pz.Rgt.35 toma Looz, a medio camino de St. Trond, y por muy poco no logra alcanzar Trond. Se hacen varios cientos de prisioneros.

Los cañones antiaéreos enemigos no logran disparar ni un solo tiro. A las 16:00 horas el Regimiento avanza sobre Ramkin, 10 Km al suroeste de Tongres, toma este importante cruce de carreteras y bloquea así la retirada del enemigo desde Lieja hacia el noroeste. La 8. Compañía libra en Oreye duros combates. El Panzer IV del jefe de la compañía es incendiado por el fuego de un vehículo blindado de reconocimiento francés, su tripulación resulta ilesa. Muchos prisioneros, entre ellos una completa compañía holandesa. Convoyes enemigos son capturados ó destruidos.

Al día siguiente, a las 5:30 horas el Regimiento avanza por carretera a través de Waremme y Hollogne sobre Lens. Los soldados belgas abandonan los edificios totalmente sorprendidos de que los alemanes ya estuvieran allí. A las 07:00 horas se alcanza Lens. Allí nuestra vanguardia se topa con convoyes enemigos procedentes de Lieja. Entre ellos hay civiles. Quien se resiste es abatido; cientos son hechos prisioneros y enviados a retaguardia sin escolta. Se repiten las mismas escenas que en Polonia, solo que las hubieramos considerado imposibles de vivir tan al oeste. El II./Pz.Rgt.35 es enviado a Hannut con el objetivo de capturar este importante cruce de carreteras. Esta acción, emprendida de forma independiente, es bien recibida. En Villers le Peuplier el batallón destruye una columna enemiga procedente del sur y hace muchos prisioneros. Durante el avance sobre Avennes, al este de la localidad el vehículo del Leutnant Rauschenbach recibe un impacto de cañón anticarro y este resulta herido. Entre los prisioneros se encuentran los primeros franceses. Gradualmente se empieza a constatar la presencia de potentes fuerzas enemigas en el sur de Hannut.

Al norte y noroeste de Hannut el II./Pz.Rgt.35 se topa con aproximadamente 15 carros de combate enemigos; 11 de ellos son destruidos, destacando especialmente el Oberleutnant Malguth. Sin embargo, 5 de nuestros carros de combate tambien han recibido impactos. 5 hombres han muerto, 11 han resultado heridos. Se constata que los carros de combate franceses son muy resistentes. La artillería enemiga dispara durante todo el día sobre Hannut y Lens.

Pero el día todavía no ha terminado. Por la noche se forma el Batallón Avanzado Eberbach, compuesto por nuestro I./Pz.Rgt.35, infantería, artillería y pioneros. Su misión es avanzar sobre Perwez. Ya en Thisnes se enfrenta a un potente enemigo. El pueblo está atrincherado y es defendido por carros de combate, cañones anticarro, ametralladoras y mucha artillería. La 4. Compañía avanza lentamente. Finalmente el I./Pz.Rgt.35 cerca al enemigo por la derecha. Todo el borde occidental del pueblo está sembrado de belgas muertos. 3 carros de combate franceses son destruidos e incendiados. El vehículo del Oberleutnant Becker es alcanzado por varios impactos de cañón anticarro, solo sobrevive el conductor; el Oberleutnant Becker y su operador de radio mueren. Se alcanza el borde occidental de Thisnes pero desde Wansin, el próximo pueblo, nos enfrentamos de nuevo a potente fuego defensivo y la intensidad del fuego de artillería enemigo no disminuye. La llegada de la noche imposibilita cualquier avance posterior. Infantería de reemplazo es asignada. En el transcurso de esta operación el vehículo del comandante recibe un impacto directo de carros de combate franceses, hiriendo al Oberleutnant Rachfall. Acosados por nuestro fuego, los carros de combate franceses se retiran hacia el norte. Ahí se topan con la 3. Compañía, que tarda tiempo en reconocer que se trata de carros de combate enemigos. Un carro de combate es destruido por fuego de cañón, otro es destruido mediante granadas de mano y el tercero logra huir.

Tras ser relevados por la infantería, los carros de combate regresan a su posición de salida.

El 13.05. la brigada acorazada completa repite su ataque. No avanzamos hasta las 12:45 horas. Somos atacados desde Merdorp. A través de los primáticos podemos constatar: carros de combate franceses. Comienza un feroz intercambio de fuego. No se observa ningún efecto. Cuando avanzamos sobre Merdorp, carros de combate enemigos atacan desde el pueblo a la infantería que nos sigue. El I./Pz.Rgt.35 les ataca desde el flanco y destruye 8 carros de combate. Y de nuevo volvemos a ser atacados por carros de combate enemigos desde la colina donde se encuentra la torre de agua, al sur de Jandrain. Cuando a pesar de todo alcanzamos la colina, recibimos fuego desde la colina opuesta, desde Jandrenouille y Jandrain. Es un auténtico caldero de brujas y muy deprimente que gradualmente nos estamos quedando sin munición. El pelotón ligero es enviado de vuelta para conseguirla. Varios de nuestros vehículos son alcanzados. Hay muertos y heridos. La situación no es precisamente idílica. El enemigo es practicamente invisible. Pero no nos rendimos. Con todos los vehículos pesados se crea un frente de fuego hacia el oeste. La 3. Compañía es empleada para limpiar Jandrain. El fuego desde el sur disminuye debido al avance del Pz.Rgt.36. Un Somua francés se ha atascado en una hondonada, su tripulación se rinde. La valerosa 3. Compañía con los pelotones de exploración limpia Jandrain, hace 400 prisioneros y captura 4 cañones anticarro y 5 carros de combate. Y por fín llega la munición y avanzamos sobre Ramillies. Los 8 carros de combate franceses destruidos que encontramos en el camino demuestran que no hemos disparado tan mal.

El batallón asegura su posición. El descanso es breve. A la mañana siguiente estamos preparados para superar el obstáculo de carros de combate en Perwez y avanzar sobre la posición de Dyle.

Avanzamos con rapidez hasta el obstáculo de carros de combate. Se trata de una reja de hierro que se extiende muchos kilómetros. No se dispara ni un solo tiro. Nuestros pioneros abren brechas con explosivos. Atravesamos el obstáculo. Al otro lado todo está plagado de trincheras. Pero los defensores han huido. Han abandonado practicamente todas sus armas. Entonces, carros de combate enemigos vuelven a bloquear nuestro avance desde la colina a la izquierda del bosque. Especialmente el Pz.Rgt.36 tiene dificultades. Finalmente el I./Pz.Rgt.35 logra flanquear por la derecha y abrirse paso hasta Maulprouvè. Entretranto el pelotón de exploración se había topado con carros de combate enemigos. El Oberleutnant Krause ordenó desplegar un cañón anticarro capturado y preparar cargas explosivas. Cuando los carros de combate se aproximan, 4 son destruidos por el cañón anticarro y uno es dejado fuera de combate por el Oberleutnant Krause lanzando una carga explosiva bajo sus cadenas.

Es apenas mediodía, de modo que se toma la decisión de forzar la irrupción en la posición de Dyle al norte de Gembloux. Tras atravesar Baudeset y Ratentout nos dirijimos hacia la posición. Pero sin el apoyo de nuestra artillería el ataque no logra avanzar ante una verdadera tormenta de fuego de artillería y defensa anticarro francesa, razón por la que la brigada ordena que los regimientos se concentren a ambos flancos de Baudeset. Tambien allí la artillería francesa no nos lo pone fácil. Varios vehículos son alcanzados, varios miembros de las tripulaciones resultan heridos. Para la noche se había planeado otro ataque, pero como los preparativos podrían no finalizar hasta las 21:00 horas, se decide posponerlo hasta la mañana siguiente.

En los ultimos tres días el Regimiento ha destruido ó capturado 53 carros de combate franceses. La lucha carro de combate contra carro de combate es una guerra entre caballeros. Los franceses han sido inferiores debido a sus fragmentadas operaciones y menor maniobrabilidad. Su blindaje es mejor que el nuestro.

El 16.05., tras una breve preparación artillera y de Stukas, atacamos de nuevo la posición enemiga. Nuestra infantería, a la que unicamente se puede elogiar, avanzó con valentía. Junto a ella, nosotros debíamos irrumpir en la posición enemiga. Pero la acordada señal se dió demasiado pronto. La artillería enemiga era superior y realizó un fuego de contención que nada tuvo que envidiar al de la Guerra Mundial.

Los carros de combate avanzan. El vehículo del comandante recibe un impacto directo y queda fuera de combate. Pero el I./Pz.Rgt.35 sigue adelante, atraviesa la gran carretera y alcanza el terraplén del ferrocarril. Incapaz de avanzar más, ahí se detiene. El terraplén constituye un considerable obstáculo. En los pasos hay minas y más allá se extiende un profundo desfiladero perpendicular a la dirección de ataque. El batallón es atacado por fuego de cañón anticarro desde su frente y flancos. La 4. Compañía se vé particularmente afectada. Todos los Panzer IV reciben impactos directos. El Leutnant Hagen muere. Practicamente la totalidad del pelotón ligero queda fuera de combate. El comandante de la brigada, que como siempre se encuentra delante, resulta herido. Tambien el ayudante del Regimiento es herido.

Cuando llega la orden de repliegue, la maniobra se lleva cabo con calma y disciplina. Los vehículos destruidos son remolcados ó bien recuperados durante la noche. Nos concentramos en nuestra vieja posición. Las bajas del Regimiento ascienden a 6 muertos y 18 heridos.

Por la tarde el ataque debe repetirse, pero debido a nuestras argumentaciones este se cancela. El Regimiento unicamente cuenta con 65 carros de combate operativos.

El siguiente día transcurre con tranquilidad. Por la tarde llega la orden: Los franceses han abandonado la posición de Dyle, avance. Sin embargo, esa noche unicamente se despliega una batallón avanzado al que el Pz.Rgt.36 aporta un batallón. El Regimiento no avanza hasta el día siguiente, atravesando la posición de Dyle, dejando atrás todo lo que un ejercito derrotado deja a su paso, encontramos carros de combate franceses abandonados, hasta alcanzar Frasnes-lez-Cosselies. Allí perdemos a nuestro querido Oberleutnant Behrens debido a un fatal accidente. El día siguiente el Regimiento permanece en Frasnes.

El avance no se reanuda hasta la tarde del 19.05. El XVI.Korps es desplazado hacia el suroeste para unirse al grupo de choque acorazado. La marcha continúa durante toda la noche. A través de Charleroi y Avesnes y tras una marcha de 80 Km, el 20.05. por la mañana alcanzamos Dompieré. A las 8:00 horas el Regimiento debe estar preparado. Pero el día transcurre con tranquilidad. Por la tarde nos desplazamos vía Landrecies hasta Bousies para cubrir el flanco derecho de las tropas que avanzan sobre Cambrai, frente al bosque de Kormal.

La mañana del 21.05. suena la alarma. El enemigo ataca desde el bosque hacia el sur y el oeste intentando abrirse paso. El II./Pz.Rgt.35 es desplegado hacia el noroeste con el objetivo de alcanzar la carretera Vendegies - Solesmes a través de Beaudignies y limpiar esta zona de enemigos. Cerca de Capelle fuego de artillería y cañón anticarro. Un Panzer II resulta gravemente dañado, pero la batería enemiga es capturada y los cañones anticarro destruidos.

A las 9:30 horas el resto del Regimiento tambien es desplegado, pero no encuentra ningún enemigo.

El Unteroffizier Schulz y el segundo oficial cadete del Regimiento logran hacer prisioneros a 150 marroquíes. El Unteroffizier Tödter, del estado mayor del Regimiento, se topa con su motocicleta con 50 soldados franceses negros, les ordena que se rindan y logra su objetivo.

El Regimiento se concentra en Poix du Nord y permanece allí. Por la noche ¡alarma! A las 4:00 horas marcha a través de Solesmes - Cambrai - Marquion hacia Villers y posteriormente Doignies. La noche siguiente continúa la marcha hacia Bienvillers, al sur de Arras. Alrededor de la medianoche el Regimiento se concentra allí. La noche siguiente se reanuda la marcha hacia Tinques, 10 Km al este de St. Pol. En la zona al norte de ahí el Regimiento descansa los días 25. y 26.05. El número de carros de combate operativos ha aumentado de nuevo hasta alcanzar los 110.

El 27.05. el Regimiento avanza sobre Bethume. La infantería había establecido una pequeña cabeza de puente al otro lado del canal y la defendían bajo un alto coste en bajas contra la artillería enemiga y bien fortificados ingleses. El terreno era particularmente desventajoso para un ataque acorazado, repleto de zanjas y setos. La cabeza de puente era además demasiado estrecha para poder desplegar la brigada acorazada. Alrededor del mediodía, el Regimiento recibe finalmente la misión de cruzar el canal a través del puente de pontones y preparse en Essars para el ataque sobre Neuvechapelle. Dado que entretanto el puente había vuelto a ser dañado, el II./Pz.Rgt.35 no está preparado para el ataque hasta las 17:00 horas y el I./Pz.Rgt.35 todavía está cruzando el canal. Adicionalmente al II./Pz.Rgt.35 se le retira la 5. Compañía, que junto con un batallón de ametralladoras debe limpiar un sector de enemigos. A pesar de todo, el ataque progresa con rapidez. Las defensas son arrolladas, dos cañones anticarros incendian el vehículo del Oberleutnant Vollschläger y la tripulación entera resulta herida; tambien el Hauptfeldwebel Jarausch resulta herido. Pero entonces el Feldwebel Bohn logra destruir mediante impactos directos los dos cañones anticarro antes de que estos puedan volver a disparar y posteriormente incluso incendiar dos carros de combate ingleses. Desde Festubert una columna enemiga se lanza contra el centro del pelotón ligero del Regimiento. La columna es destruida. Pero cuando el pelotón avanza sobre Festubert es atacado por fuego de cañón anticarro y se encuentra en una difícil situación. El ayudante del Regimiento, que con elementos de la 2. Compañía acude rapidamente en su ayuda, recibe un impacto directo en su vehículo y él y su conductor resultan heridos. El Unteroffizier Sachs, que ataca el pueblo desde el flanco y destruye el carro de combate enemigo, logra la victoria decisiva para nosotros.

Entretanto el II./Pz.Rgt.35 ha alcanzado la gran carretera La Bassee - Estaires. Ha tenido que abandonar muchos vehículos atascados en las zanjas pantanosas. Su situación no es por lo tanto fácil cuando desde La Bassee es atacado por carros de combate y columnas enemigas. Aún y así logra destruir todo lo que no logra huir a tiempo. La 5. Compañía es nuevamente asignada. El I./Pz.Rgt.35, que había sido desplegado para apoyar a la infantería, se reorganiza. A las 21:30 horas el Regimiento al completo, con el Aufkl.Abt.7 subordinado, se concentra como fuerza de persecución con la misión de alcanzar la carretera Lille - Armentieres y así cerrar el cerco sobre el enemigo al suroeste.

Ya en Aubers fuego de cañones anticarro enemigos y carros de combate ingleses. Tras ser destruidos la marcha continúa. Potente fuego desde Fromelles. Al anochecer se divisa un carro de combate francés en las afueras al este de la localidad. Es destruido. Un segundo carro de combate que se encuentra detrás no corre mejor suerte. Se destruye un cañón anticarro a la derecha de la carretera. Aún y así parece ser que el pueblo está repleto de enemigos. A petición de un observador acorazado nuestra artillería abre el fuego contra el pueblo. Es muy certera. La resistencia enemiga se derrumba. Atravesamos el pueblo incendiado. Un vehículo blindado de reconocimiento abandonado y en el cruce el tercer carro de combate francés Somua, detrás coches y camiones en llamas.

Ya ha anochecido. Continuamos avanzando. Inofensivos vehículos franceses se aproximan a nuestra columna de marcha. Les dejamos en paz y en la próxima pausa nos deshacemos de ellos. Están muy sorprendidos. A derecha e izquierda de la carretera vehículos abandonados, tractores y piezas de artillería. Es ya medianoche cuando atravesamos La Boutillerie. En Touquet nos topamos con una columna enemiga con artillería que pretende replegarse hacia el norte. Combate. El enemigo se defiende y dispara sus cañones con tiro directo. Edifícios en llamas. A nuestra derecha, izquierda y espalda bengalas luminosas francesas. Nos encontramos profundamente en las líneas enemigas. En la calle transversal que tenemos en frente un número considerable de enemigos parace intentar replegarse. Nuestra munición escasea. Por lo tanto se decide continuar el ataque al amanecer, solicitar refuerzos de artillería y vehículos de munición.

La munición llega, la artillería nos es denegada. La división no puede iniciar el ataque hasta las 8:00 horas de la mañana siguiente. Partimos por la mañana bajo una lluvia torrencial. A las 6:45 horas alcanzamos la carretera Lille - Armentieres. Desde Armentieres se aproximan convoyes de camiones repletos de franceses. Nos confunden con ingleses y se alegran de que finalmente hayamos acudido en su socorro. Cuando les desarmamos se quejan. Les informamos de quienes somos. Los enviamos en centenares a retaguardia camino del cautiverio. Podrían ser hasta 2.000 los prisioneros hechos hasta que alrededor de las 12:00 horas llegara el grueso de la división. El Sr. comandante de la brigada y el comandante de nuestro Korps expresaron efusivas palabras de agradecimiento a nuestro Regimiento, el Oberleutnant Berger recibió la Cruz de Hierro de primera clase de manos del Sr. General Hoepner.

El 28.05. permanecemos allí. A pesar de no haber descansado, el I./Pz.Rgt.35 es desplegado ese día y la noche siguiente para proteger a la infantería.

El 29.05. somos trasladados a poblaciones situadas 5 Km detrás del frente. Se supone que ahí debemos descansar unos días.

Gracias al excelente trabajo de la compañía-taller y de las escuadras de reparación y mantenimiento, el número de carros de combate operativos ha vuelto a aumentar hasta alcanzar los 130.

Las bajas del Regimiento en el oeste ascienden a 25 muertos y 77 heridos. Resulta sorprendente que la relación entre muertos y heridos es mucho más favorable que en Polonia. Sin embargo, una vez más, en el transcurso de apenas tres semanas hemos perdido la cuarta parte de nuestra escuadra de combate.

Entre nuestros adversarios los más valientes son los ingleses; pero incluso frente a ellos nuestros hombres se sienten superiores. Los polacos fueron como mínimo igual de valerosos que los franceses. De los belgas y los holandeses unicamente puede sentirse lastima.

La difícil situación de los refugiados, consecuencia de las mentiras sobre atrocidades, es espantosa. Las casas abandonadas son saqueadas por otros refugiados, franceses blancos y negros e ingleses. Es difícil restablecer el orden.

Salvo contadas excepciones, todas las casas están adornadas de una forma espantosa, algo imposible de ver en Alemania. Incluso las ciudades y pueblos construidos con dinero alemán tras la última guerra, son, en su mayoría, de un pésimo gusto. Lo peor de todo son los monumentos conmemorativos de guerra. Todo parece indicar la existencia tambien de una decadencia cultural.

La población no es hostíl, se queja de Inglaterra y de su própio gobierno y mendiga por las calles.

Tras estas últimas semanas el Regimiento espera su nueva misión con total confianza. ¡Lo conseguiremos!




Heil Hitler,
Firmado: Eberbach